Diálogo Ecológico: ¿Es realmente posible que el hidrógeno reemplace al petróleo como combustible para autos?

Todavía no se sabe si el hidrógeno podrá desplazar a los combustibles fósiles responsables por el calentamiento del planeta. Existen dos obstáculos principales para la producción y adopción en masa por parte del público de los vehículos de hidrógeno: el alto costo de producir las pilas de combustible, y la carencia de una red de reaprovisionamiento de hidrógeno.

El costo de fabricación de vehículos a pila de combustible es el primer problema que los fabricantes de coches están abordando. Aunque varios tienen vehículos prototipo en vías de desarrollo, las firmas están gastando más de 1 millón de dólares para producir cada unidad, debido a la avanzada tecnología involucrada y la limitada producción.

Otro problema es la carencia de estaciones de reaprovisionamiento de hidrógeno. Las compañías petroleras importantes se oponen a la idea de instalar tanques de hidrógeno en las gasolineras existentes por razones de seguridad, costo y falta de demanda, además de porque no quieren perder clientes en su negocio básico: la venta de gasolina. En California, sin embargo, se han instalado aproximadamente 40 estaciones independientes de combustible de hidrógeno como parte de una red creada por la California Fuel Cell Partnership, un consorcio de fabricantes de coches, agencias federales y estatales y otras partes interesadas en fomentar tecnologías de pila de combustible de hidrógeno.

Las ventajas de adoptar el hidrógeno son muchas. La quema de combustibles fósiles representa una carga pesada en el ambiente, ya que genera, a nivel local, elevados niveles de partículas aéreas, y, a nivel global, el calentamiento del clima. En cambio, las pilas de combustible a hidrógeno funcionarían sólo con oxígeno y agua, lo cual no daña la salud o el ambiente.

Pero actualmente el 95% del hidrógeno disponible en Estados Unidos se extrae de combustibles fósiles o se hace usando procesos electrolíticos a base de combustibles fósiles. Según parece, el sueño de un combustible verdaderamente limpio a base de hidrógeno no se podrá concretar antes de que se lleguen a utilizar energías renovables de fuentes solares, viento y otras similares.