Los empleadores se enfrentan a las medidas migratorias

Por Julia Preston

Bajo presión, a causa de las medidas migratorias más represivas de las últimas dos décadas, los empleadores de todo el país están luchando a nivel estatal, federal y local.

Los grupos empresariales han rechazado las medidas que podrían quitarle su licencia a quienes empleen a inmigrantes ilegales. Proponen alternativas que revisen las reglas federales para verificar los documentos de identidad de los nuevos empleados, así como expandir los programas para traer trabajadores inmigrantes de manera legal.

Los empleadores de Arizona fueron azotados por una ley que se aprobó el año pasado, y que retira las licencias de los negocios que incurran dos veces en la contratación de inmigrantes ilegales. La ley fue aprobada por la sesión legislativa de este año, poniendo en claro que no se aplica a los trabajadores contratados antes de 2008.

Un grupo de empleadores de Arizona juntó más de 284,000 firmas, muchas más de las requeridas, para una iniciativa de cambio que haría la ley del 2007 más flexible para los empleadores.

En los últimos meses, las propuestas de inmigración han fracasado en Indiana y Kentucky, estados donde el control legislativo se divide entre demócratas y republicanos, debido en parte a que los grupos empresariales advirtieron que las medidas extremas podrían perjudicar la economía.

En Oklahoma, los miembros de la Cámara de Comercio llegaron hasta la corte federal, y lograron obtener una orden que suspende varias secciones de la ley estatal del año 2007. En el cuerpo de la ley se estipulaba que los empleadores estaban obligados a utilizar una base de datos federal para revisar el estado migratorio de sus nuevos empleados.

En California, los negocios han solicitado ante sus oficiales electos, incluyendo el alcalde de Los Angeles, que presionen a las autoridades federales de migración para evitar las redadas en las compañías establecidas desde hace mucho tiempo.

Aunque mucha de la actividad de los empleadores ha sido trabajo de base, se ha creado una federación nacional para reunir a los grupos de negociantes locales y estatales.

“Estos empleadores empiezan a darse cuenta de que nadie está en una mejor posición, y que tienen que marcar el precedente de que necesitan trabajadores, y que desean trabajar conforme la ley”, dijo Tamar Jacoby, presidente de la nueva federación Immigration Works USA.

Después de años de una postura muy indulgente, los agentes federales de inmigración han realizado redadas a paso rápido, arrestando a aproximadamente 5,000 personas en su lugar de trabajo en el último año.

En la última sesión legislativa, los empresarios de Arizona apoyaron una propuesta que crearía el primer programa de trabajadores invitados en el país. Sabían que sería difícil que la ley fuera aprobada, ya que el gobierno federal es el único facultado para otorgar visas a los trabajadores inmigrantes. Aunque la propuesta nunca llegó la votación, ayudó a que se conociera su punto de vista en Washington.

El pasado 9 de julio, el presidente Bush ordenó a todos los contratistas que revisaran la documentación de sus trabajadores por medios electrónicos. La administración está impulsando una ley que presionaría a los empleadores a despedir a cualquier trabajador dentro de los 90 días si su información de identidad no concuerda con los registros de la Administración de Seguro Social.