Inicio

elpuentenewspaper

  • Edición impresa de Julio 16, 2013

La columna vertebral

Reforma, futuro y realidad

Por Luisa Fernanda Montero

Después de tantos años de lucha, es gratificante saber que hay esperanzas. Es posible que los más de once millones de inmigrantes que viven y trabajan en este país alcancen el lugar que merecen en la sociedad a la que aportan a diario.

El hecho de que el Senado haya aprobado el proyecto de ley de Reforma Migratoria Comprehensiva (CIR) significa muchas cosas. Significa que vamos avanzando en el camino de la justicia, que el trabajo que se ha realizado desde distintas organizaciones en todo el país no ha sido en vano, que la voz de millones de hispanos e inmigrantes de otros continentes ha sido escuchada.

Significa también que valió la pena dejar en claro en las urnas que no pensamos seguir tolerando la intolerancia y la discriminación de las que han sido víctimas nuestras comunidades. Afortunadamente, los que tenían que escuchar, escucharon.

Todo ello debe llenarnos de fuerza y de optimismo para seguir luchando, ya que aún no hemos alcanzado nuestra meta.

El futuro de la reforma está ahora en manos de los representantes de la Cámara Baja. Y allí son muchos los proyectos que fracasan a pesar de haber sido aprobados en el Senado.

¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que todavía no tenemos una ley. La reforma migratoria aún no es una realidad. Le falta recorrer un largo camino para llegar a serlo.

Eso no implica que seamos pesimistas y nos demos por vencidos. Implica que tenemos que seguir insistiendo. Las posibilidades de que el proyecto se convierta en ley son muchas. Es que no sólo está en juego el futuro de millones de inmigrantes. Estamos hablando también de la realidad política de los partidos, que atraviesan un momento crucial en el que se están jugando su futuro en las urnas. Recordemos, para no ir muy lejos, que el voto hispano ha sido determinante en las dos últimas contiendas electorales por la Casa Blanca.

Las proyecciones optimistas indican la posibilidad de que la Cámara Baja priorice la iniciativa y tengamos una ley aprobada para finales del verano. Las pesimistas, en cambio, sostienen que la batalla será dura y que son muchos los tropiezos que pueden echar por tierra la reforma.

Pero mientras no haya un voto, estamos hablando de proyecciones. Por eso es importante que tengamos presente que, aunque estamos muy cerca, aún no hemos alcanzado la meta.

Así que, amigo lector, mantenga los ojos abiertos y los oídos atentos, y aléjese de cualquiera que le quiera vender una idea distinta. Abogados, tramitadores y sujetos inescrupulosos buscan aprovecharse de este momento de euforia y esperanza para quedarse con su dinero.

La reforma migratoria todavía no es una ley. Si usted quiere iniciar un proceso para regularizar su situación, asesórese de un abogado certificado y honesto, del que tenga la mayor cantidad de referencias posibles.

De no actuar correctamente en este sentido, no sólo perderá su dinero sino que es posible que se ponga en evidencia y corra el riesgo de ser deportado. Busque asesoría en las organizaciones comunitarias reconocidas de su localidad antes de tomar cualquier decisión. Infórmese y no pierda el optimismo.

 


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces