yearsininternet bannerdctos
item2
Inicio

elpuenteeditesp

  • Edición impresa de Julio 19, 2016.

Al tratar de encontrarle sentido a la última ola de violencia en los Estados Unidos, uno tiene que pensar en algunos elementos que entran en juego.

Es un hecho reconocido que las minorías son las más afectadas por el uso de perfil y el abuso de autoridad de la policía. Manejar ‘siendo negro’ o ‘siendo castaño’ continúa siendo la razón de la mayor cantidad de detenciones de tránsito para la gente de color. Durante los últimos dos años ha habido múltiples protestas en todo el país contra la brutalidad policíaca.

La muerte de dos afro-americanos, Alton Sterling en Louisiana y Philando Castille en Minnesota, fueron grabadas por testigos que pasaron los videos en la internet y la gente del mundo entero comentó sobre estas muertes.

Año tras año vemos estos y otros actos de violencia en estos casos de individuos y en otros cuando alguien ha matado a varias personas.

Contamos el número de muertos y nos sorprende más o menos de acuerdo al número de ‘casualidades’ aunque no estamos en guerra, ni deberíamos estar en posición de aceptar la violencia de muerte como parte de nuestras vidas.

Hay otros tipo de violencia ante la cual nos hemos encallecido como la pobreza, la enfermedad y la falta de recursos. Asumimos que si alguien está en una situación difícil es porque eso es parte de la vida.

No nos atrevemos a cuestionar cual es nuestra parte en la existencia de la pobreza, como tampoco preguntamos si somos parte de un sistema racista y como perpetuamos estos modelos si ellos no nos afectan directamente.

La vida es tan preciosa que cualquier pérdida es una tragedia, especialmente para aquellos que han amado a esa persona. La vida no puede construirse, plantarse o crearse, por lo tanto matar a otro es terminar algo irreemplazable y único.

Para los padres, hijos y amigos de la persona muerta no hay palabras o justificación alguna que pueda mitigar su dolor.

Otro elemento a considerar es la abundancia de armas en este país. Con cada nueva y más poderosa arma hay organismos y personas listas a ensayarlas y experimentar el rango de su efecto letal y qué tan rápido es el logro.

Como sociedad no hemos aprendido ninguna de las lecciones de vivir.

Es suficientemente malo que hay mucho por hacer para mejorar las vidas de aquellos en la pobreza, pero además gastar dinero en armas más sofisticadas es una contradicción contra la humanidad no solo porque amenaza la vida misma sino que los recursos van para la muerte y no para la vida.

Cada uno está deseoso de protestar, hablar y llamar al diálogo, a la vez que siente que al hacerlo es una ‘buena persona’, por encima de todo reproche.

Una vez hecha la protesta o el medio que se haya utilizado pasa, uno puede volverse a casa pensando que ya hizo su parte aunque al día siguiente la situación del pobre, el discriminado y el alienado no haya cambiado.

La violencia del diario vivir es como una muerte lenta y una consecuencia de una violencia más activa que se traduce en muertes.

En todas partes del mundo vemos a gente huyendo o protestando. En ambos casos ellos están sufriendo la violencia diaria. ¿La vemos? ¿Sabemos de ella? ¿Nos importa?

 

 


 

bottonbannerabajo


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

 

 

gcsyose

GoodwillBanner2016A

guiacomm

sbt2013

votohispano

danzapeligrosacol1

mouse21

letrasgraficoboton1

MobilizetoVote2014

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
hispanicvotelogo2
botoneditesp1b
smallseleccionado2b
RegisteredVote2
bann2500914b
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces