Los Latinos viven a un ritmo diferente. Hay tiempo para conversar, visitar y cuidar unos de otros. El trabajo es importante, pero la gente lo es aún más.

De acuerdo a los Latinos se trabaja para vivir y no se vive para trabajar.

La relación con otros y el tiempo para cuidar de ellos son conceptos claves en el tejido de una red de seguridad alrededor de las personas.

El concepto de seguro o funerales pre-pagados aún es extraño para el común de la gente. Si alguien se accidenta o enferma, toda la familia tiene que ayudar. Si ocurre una muerte, los arreglos del funeral son cubiertos por mucha gente.

Al salir de su cultura, los latinos tienen que ajustarse a culturas que creen en la familia nuclear y el cuidado individual.

Es difícil entender una sociedad que no deja tiempo diario solo para conversar y disfrutar de la mútua compañía. Los Latinos no necesitan una excusa para detenerse a platicar en cualquier lugar. Las reuniones de trabajo no son bienvenidas.

No hay separación de edad o sexo. En cualquier celebración o reunión, allí encontrarán a bebés, abuelos, solteronas y adolescentes en el mismo lugar. No se considera a los amigos, por trabajo,deporte y otros por pasatiempo, sino que todos tienen acceso a la vida de uno.

Acabo de regresar de México y recuerdo a unos ancianos sentados en un muro de ladrillo hablando y mirando pasar la gente. En ese mismo lugar informal, se reunieron más tarde hombres más jóvenes y en la noche los adolescentes. Era el balcón del vecindario! La gente de edad avanzada tenía la primera fila cada día!

Me gustaría tener un balcón de primera fila más tarde en la vida, espero volver a Latinoamérica para ver y oír a la gente hablar y reírse. Estados Unidos es un buen lugar para trabajar, pero el tiempo de vivir es escaso.