Las mil mentiras Ahora que estamos despacio vamos a contar mentiras: por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas. Yo salí del campamento con hambre de seis semanas: me encontré con un ciruelo cargadito de manzanas. Empecé a tirarle piedras y caían avellanas. Con el ruido de las nueces, salió el amo del peral. -Niños, no tiréis más piedras, que no es mío el melonar, que es de una pobre señora que me lo mandó cuidar. POPULAR |