Reformas de inmigración legalizarían a millones

Varios dirigentes del Partido Demócrata propusieron la última semana de julio una vasta reforma de las leyes de inmigración. Las reformas están orientadas a legalizar la situación de millones de indocumentados en Estados Unidos, la mayoría de origen mexicano.

El senador Tom Daschle, líder de la mayoría demócrata en la cámara alta, dijo en conferencia de prensa que la iniciativa de Bush y Fox brinda la oportunidad de corregir las injusticias que, a su juicio, fueron incluidas en la ley de inmigración de 1996.

Una carta de cuatro páginas dirigida a Bush y Fox, detalla los principios que los demócratas consideran básicos para una reformulación no discriminatoria de la ley de inmigración.

Estos principios incluyen entre otros: reunificación familiar, ganarse el derecho a la legalización, seguridad y protección de la frontera, un programa mejorado de trabajadores temporales y trato equitativo para todos los inmigrantes.

La propuesta beneficiaría a quienes llevan años trabajando y pagando impuestos, quienes además puedan acreditar buen carácter moral y no tengan antecedentes delictivos.

La propuesta inicial de Bush estaba limitada a unos tres millones de mexicanos y se refería estrictamente a permisos temporales de trabajo. El Secretario de Estado, Colin Powell, advirtió que de ninguna manera se trataba de una amnistía general.

Los demócratas enfatizaron que toda medida debe extenderse a los indocumentados de cualquier nacionalidad, y beneficiar en primer lugar a quienes lleven más tiempo en el país y reunan los requisitos para ser considerados como casos de reunificación familiar.