El espíritu de Pachacutec acompañó al presidente Toledo

Al día siguiente de asumir la presidencia de Perú, Alejandro Toledo viajó a Machu Picchu para rendir tributo a los dioses andinos y pedir bendición para su mandato. Según lo había prometido públicamente, de realizar un viejo ritual incaico llamado “pago a la tierra”, si salía victorioso, Toledo lanzó un mensaje al mundo desde las alturas de Machu Picchu, a 2.500 metros sobre el nivel del mar, en el que mencionó la cultura milenaria y grande, de la cual se siente orgulloso.

La ceremonia, presidida por un chamán indio, invocó a los dioses a ayudar a Toledo en los difíciles meses que le esperan mientras se apresta a luchar contra la pobreza y la erradicación de la corrupción en Perú.

Mientras Toledo ingresaba a las ruinas de Machu Picchu, decenas de aldeanos indios se alinearon en las pronunciadas cumbres de la antigua ciudad y soplaron sus pututos, instrumentos de viento indígenas hechos con caracoles, que producían un sonido grave que resonaba en las alturas.

Esta fue probablemente, la misma clase de recepción que se le dio a Pachacutec, el emperador inca que se cree, ordenó la construcción de Machu Picchu, unos 500 años atrás. Toledo, de 55 años, asumió la presidencia en una ceremonia formal en el Congreso en la capital del país, Lima. Durante su reñida campaña, Toledo recalcó sus orígenes indígenas, obteniendo un poderoso apoyo en un país donde más del 80 por ciento de la población es de origen indio o mestizo.

Toledo, quien a partir de una infancia pobre logró llegar a estudiar economía en la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, ha expresado con frecuencia su admiración por Pachacutec, el gobernante que expandió el imperio inca desde el norte de Argentina hasta Ecuador y, se cree, hizo prevalecer el orden y la prosperidad durante su reinado. Al rito inca en Machu Picchu, sudeste de Perú, asistieron los presidentes de Chile, Ricardo Lagos, y de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez; el príncipe Felipe de España, y el ministro de relaciones exteriores de Israel, Shimon Peres, además de miembros de otras delegaciones extranjeras.