Los ojos son órganos importantísimos, nos enseñan el mundo de los colores y la percepción, sin embargo en ocasiones abusamos de ellos. Cuando trabajamos en medios con poca luz, forzamos la vista muchas horas al ver la tele, la computadora o leyendo, cuando usamos anteojos mal graduados. La exposición a pintura, thinner y otras sustancias volátiles también puede causar irritación.

Si al final del día sus ojos están rojos, no resiste la luz, siente comezón, le duele la cabeza o le cuesta trabajo enfocar; o si a la mañana siguiente sus ojos se pegan con lagaña, unas compresas de yerbas antes de dormir le causarán alivio.

Poner a calentar un litro de agua.

Cuando hierva, agregar una cucharada sopera de flores de caléndula, manzanilla y árnica.

Tapar la olla por 10 minutos, apagar el fuego y dejar entibiar, colar la infusión.

Sumergir una toalla limpia y exprimir. Colóque la compresa sobre los ojos y déjela cinco minutos. Repita este paso cuatro veces.

Para mejores resultados aplíquese las compresas al menos dos veces por semana, si las molestias persisten, consúlte a su médico.