Es el rumbo del reposo, del pensamiento, del intelecto, etc., Su estación del año es el invierno.

El norte lo podemos visualizar como un lugar de reflexión, donde podemos desarrollar muchas de nuestras habilidades, tales como:

  • Pensar
  • Organizar
  • Recordar
  • Resolver dificultades
  • Profetizar
  • Calcular
  • Evaluar, etc.

El primer paso es reconocer que todas estas habilidades las podemos realizar, aunque se manifiesten de diferente forma en cada persona.

Así como un artista disciplina su vista y sus manos para dibujar y pintar llegando a realizar su obra maestra, así cada uno de nosotros puede desarrollar su mente para alcanzar grandes logros y habilidades.

De las diferentes direcciones (Oriente, Poniente, sur y norte) podemos adquirir diferentes dones, pero esto no se da de manera automática, ni siquiera fácilmente. Se requiere de un gran esfuerzo para lograrlo.

Si tomamos por ejemplo el don de la reflexión, una forma de desarrollarlo es recordando en la noche, antes de acostarnos, todo lo que ocurrió durante el día. Este ejercicio nos entrena y nos deja ver qué grado de conciencia tenemos de nosotros mismos. Así mismo contribuye a corregir alguna acción equivocada.

El norte es la dirección de las terminaciones y del cumplimiento. Aquí el viajero aprende que las cosas deben de terminar. También es donde la voluntad alcanza el punto más alto.

Para poder terminar algo necesitamos de un don especial, que es el de la perseverancia, pero esta puede titubear si nos falta la certeza (conocimiento de la verdad) de que el objetivo puede ser alcanzado.

La indiferencia nos ayuda a saber o conocer en que momento debemos de terminar con algo y a ver el presente, el pasado y el futuro como uno solo.

Debemos hacer a un lado el odio, la ira y los celos porque nos pueden oscurecer y no dejarnos ver con claridad (conocimiento de la verdad).

Nuestro símbolo más importante es nuestros abuelos. Ellos tienen todas las características del rumbo norte. El animal del rumbo norte es el búho pues representa la sabiduría.