EZLN empieza autogobierno

Por Glenn Holland

Convocados por el sub-comandante Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), más de 5 mil indígenas se reunieron en Oventic, Chiapas, para dar paso a las Juntas de Buen Gobierno. Esta nueva autoproclamada autonomía ya se está aplicando en 30 municipios zapatistas.

Marcos también pidió el retiro de retenes, la cancelación del cobro de impuestos y prohibió la introducción de alcohol en los Caracoles, o mesas de su gobierno.

En un rechazo total al gobierno federal, el EZLN está poniendo el ejemplo y llamando a todos los indígenas del país a asumir su propia autonomía, ya que no ha habido ningún avance en cuanto a sus derechos humanos, desde la firma del acuerdo de San Andrés en 1995.

Según el Consejo Nacional de Población (Conapo), hay más de 12 millones de indígenas mexicanos que viven en la extrema pobreza. Más de la mitad de los municipios marginados del país son indígenas. El Conapo es más específico cuando explica que el pueblo indígena ha estado “históricamente excluido de los beneficios del desarrollo nacional”.

El Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria sostiene que las agresiones, hostigamientos y provocaciones hacia indígenas en zonas de influencia zapatista han incrementado últimamente. Los agresores son el Ejército mexicano, la policía y dependencias de la Procuraduría General de Justicia para el estado. “Se ve claro que el gobierno no quiere la paz,” según el Centro.

Para celebrar el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas, expertos sobre el tema se reunieron en el Distrito Federal para platicar sobre los pocos avances que ha habido en los últimos 20 años para los indígenas en México. El relator especial de la ONU para Derechos Humanos en México, Rodolfo Stavenhagen, dijo que “soplan vientos turbulentos”.

El especialista explicó que intereses privados causan desacuerdos entre grupos indígenas y Estados acerca del uso y manejo de recursos naturales. Mientras temen el surgimiento de nuevos estados autónomos gobernados por indígenas.

En 1982 se formó un grupo de trabajo por la ONU para mejorar las condiciones en áreas indígenas. En 1993 se elaboró un proyecto que contenía 45 artículos que, al ser aprobados, lograrían mayor equilibrio. Hasta hoy se han podido aprobar sólo dos debido los temores de ciertos Estados. Para la ONU esto equivale a un retraso de diez años.

La ONU puede hacer recomendaciones pero no tiene ningún poder legal sobre los Estados. El director del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas dijo: “la contribución de la ONU en México ha sido nula”.

Xóchitl Gálvez, de la Comisión Nacional para la Atención de los Pueblos Indígenas fue más crítica: “lo único que queda claro es que está cabrón. 20 años y no pasa nada: dos artículos aprobados”.

El gobierno federal ha prometido crear un programa de derechos humanos para indígenas después de analizar un reporte de la ONU sobre el tema. El EZLN parece ser más decisivo en sus acciones.