Declaración de Kito:

II CUMBRE CONTINENTAL DE LOS PUEBLOS Y NACIONALIDADES INDÍGENAS DE ABYA YALA

Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, celebrado el 9 de agosto, Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz, envío una carta al Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Kofi Annan. La carta constata que “la fecha llega en momentos en que estos Pueblos del mundo se enfrentan a una grave situación de marginación, discriminación e inequidad, que aún con los avances recientes no se ha podido superar”, y lamenta la falta de voluntad de los gobiernos para cumplir con los compromisos del Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas, iniciado en 1994, y la incapacidad de lograr un concenso en el seno de Naciones Unidas para aprobar la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Unas semanas antes, representantes de 64 pueblos y nacionalidades indígenas se reunieron en el marco de la II Cumbre Continental en Quito, Ecuador. Emitieron una Declaración, en donde enuncian una serie de demandas, denuncias y resolutivos. Organizada por la Confederación de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), Organización de las Nacionalidades Quichuas del Ecuador (ECUARUNARI) y la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), previa a la realización del Foro Social Regional en donde participaron activamente los represenatantes indígenas, la Cumbre logró consolidar la unidad entre los pueblos, basada en intereses comunes. La Declaración concluye afirmando que los pueblos indígenas no esperarían a los Estados para ejercer sus derechos primordiales:

“(Afirmamos) que los territorios que habitamos son nuestros por tiempo, por historia y por derecho y por lo tanto son inalienables, imprescriptibles e inembargables. Que poseemos modelos propios que garantizan la reproducción de nuestros pueblos y nacionalidades en armonía con la naturaleza y tienen como base nuestra herencia cultural ancestral. Que no necesitamos el reconocimiento legal para crear los espacios autonómicos que nos permitan el ejercicio de la libre determinación de nuestros pueblos y nacionalidades.”