La ausencia de Guerra no significa necesariamente la existencia de paz. En la actualidad, cuando Estados Unidos participa en la Guerra de Irak, ese hecho afecta a miles de personas aquí y en el exterior. Los periódicos y la television nos traen las noticias de las muertes instantáneas de gente en el Medio oriente y otros lugares en conflicto.

Sin embargo cuando escucho a los trabajadores locales, escucho de una clase distinta de violencia.

Para muchos trabajadores la vida misma es una tarea de supervivencia. Ellos no disfrutan de estabilidad laboral y sienten que su presencia y sus vidas se han convertido en desechables en todas partes, además de que sus pensamientos y sentimientos no son tomados en cuenta.

Déjeme hablarles de José y su familia. José llegó a este país hace seis meses. Llegó a la casa de su primo Rafael, quien ha vivido en esta área por seis años. Hace dos años Rafael visitó su pueblo y desde entonces no dejó de animar a José a que se viniera a trabajar aquí. José hacía mucho tiempo que no podía conseguir trabajo; aunque desconocía las razones de esa situación, lo único que sí sabía es que es muy difícil sostener una familia si no se tiene trabajo.

Después de pensarlo por largo tiempo y no encontrando otra solución, llegó aquí durante el frío invierno. Rafael y sus amigos le ayudaron a conseguir trabajo. Me saltaré la parte de la consecución de documentos y solo mencionaré que cuestan dinero. Por lo tanto, él tuvo que pagar la inversion y además empezar a buscar un sitio donde vivir. Los primeros meses los pasó trabajando muy duro, enviando dinero a su familia y a la vez ahorrando dinero para poder traerlos.

La siguiente lucha es la de traer la familia y pagar mucho para que lleguen seguros. Me dice que cualquiera de ellos puede dar lecciones a la gente local, acerca de como presupuestar el dinero y pasar la vida sin cosas que otros consideran necesarias.

Aprender el idioma es solo una de las muchas cosas que él tiene que aprender. El tiene que enfrentar el hecho que en la mayoría de los pueblos del Medio oeste no existe el transporte público y que necesita conducir un vehículo para llegar al trabajo. También necesita una licencia de conducir que no está disponible para los que no tienen un número de seguro social. Una vez más José correrá el riesgo de no tener documentos o usar identificación falsa.

Cada vez que un policía se cruce en su camino, él empieza a sudar y piensa en correr. Lo mismo ocurre cuando el supervisor de la fábrica dice que han estado chequeando documentos.

El depende de sus amigos para información, trabajos nuevos e incluso alimento, si las cosas no van bien.

Deseo continuar esta historia que la mayoría de los inmigrantes conoce y la gente de los Estados Unidos ignora. Este es solo un esfuerzo de entender la vida diaria de José y Rafael o muchos otros que trabajan muy duro y mueven esta economía.

En otra oportunidad les contaré de la esposa de José y sus hijos y de como ellos no tienen acceso a seguro de salud. También exploraremos los problemas de vivienda, y acceso a servicios.