Cuestionado acuerdo sobre armas

Amnistía Internacional publicó un comunicado donde cuestiona el nuevo acuerdo alcanzado por la ONU sobre un sistema para seguir el rastro a las armas pequeñas y ligeras. Según la campaña Armas bajo Control, el trato carece de firmeza y está plagado de lagunas.

La campaña Armas bajo Control ha advertido que, si no se acuerda un sistema legalmente vinculante para rastrear las armas, los tratantes de armas sin escrúpulos seguirán vendiendo libremente armas a gente que comete graves abusos contra los derechos humanos y a criminales de guerra, sin que les sigan el rastro. También ha declarado que se ha sentado un inquietante precedente con el hecho de que el proceso de armas pequeñas de la ONU haya tardado cuatro años en llegar a un resultado tan débil.

Según la Amnistía Internacional, la mayoría de los gobiernos había respaldado un acuerdo mucho más enérgico y legalmente vinculante que incluyera tanto la munición como las armas, pero la oposición de tan sólo unos pocos países, especialmente Estados Unidos, Irán y Egipto, ha hecho perder la oportunidad de lograr un impacto serio en las actividades de los tratantes de armas.

El acuerdo establecerá un sistema para registrar los números de serie de las armas pequeñas y ligeras cuando se vendan o transfieran entre países. Sin embargo, la crítica más fuerte es que el acuerdo es de carácter esencialmente voluntario, en vez de crear un sistema legalmente vinculante que, al permitir seguir el rastro de las armas, ayudaría a llevar a los responsables de graves abusos contra los derechos humanos ante la justicia.

Amnistía Internacional sostiene que el acuerdo se ve debilitado por dos grandes lagunas. En primer lugar, excluye por completo la munición, las granadas o los explosivos. A menudo, los cartuchos de munición gastados y los restos de cohetes son la única pista con que cuentan los investigadores en un crimen, por lo que es vital que los envíos de munición también vayan marcados para poder seguirles el rastro.

En segundo lugar, cualquier país puede negarse a desvelar información sobre ventas de armas por motivos de “seguridad nacional”. Se teme que quienes venden armas a regímenes opresivos utilicen esto como excusa conveniente.

Medio millón de personas mueren al año víctimas de las armas

Las armas pequeñas anualmente causan la muerte de medio millón de personas, unas 300,000 en zonas de conflictos armados y 200,000 por homicidios y suicidios, según un estudio elaborado por el Instituto de Estudios Internacionales de Ginebra. De acuerdo con el informe, más de 639 millones de armas pequeñas o ligeras circulan por el mundo y un 59 por ciento de ellas fueron adquiridas en forma legal por civiles.