Una vez más el pueblo de los Estados Unidos se ha movilizado para ayudar esta vez a sus compatriotas después de la devastación causada por el huracán Katrina. Gente de todos lugares está tratando de organizar a lo mejor de su habilidad, acciones que ayuden a aliviar la situación de aquellos que han sufrido la tragedia. Ha habido más cuidados y preocupación que violencia, aunque sentimos más el impacto de ésta última.

Sin embargo, algunas cosas debemos verlas bajo una nueva luz. Se asume que muchos de los que no salieron de Nueva Orleans cuando se dió la orden de evacuación, lo hicieron porque son “tercos y tontos”. Sin embargo, empiezan a aparecer algunos cuestionamientos. Cuando se dio la orden de evacuación, tuvieron los pobres que no tienen auto, algún tipo de transportación disponible? Existió algún plan a seguir? Tenían ellos dinero disponible para alimento y albergue? O se esperaba que ellos solucionaran esos problemas por sí mismos?

Una vez más se enjuició a los pobres por el delito de ser pobres.

He estado observando las fotos e imágines de la tragedia del Sur de los Estados Unidos y se siente mucha impotencia ante la devastación causada por la naturaleza. Pero cuando vuelo a pensar acerca de las circunstancias que han producido tanta muerte, no puedo dejar de darme cuenta que mucho del mismo fue causado por la ambición desmedida.

Los medioambientalistas han mencionado como los pantanos se han ido desecando por años a fin de construir lujosos centros turísticos y urbanizaciones. Se rompieron las leyes de la naturaleza para crear riquezas para unos pocos, mientras tanto los pobres continuaron estando expuestos a los riesgosos movimientos naturales.

Para muchos que lo perdieron todo, aun les quedan las pólizas de seguros y las cuentas bancarias en las cuales confiar, pero para aquellos que sobreviven día a día con lo que obtienen, sus pérdidas son para siempre.

Después que los alimentos, el agua y la ropa se haya distribuido, cómo podemos realmente ayudar a que esto no ocurra de nuevo?

Cuántas comunidades pobres tenemos en este país y cómo podemos hacer que sus condiciones de vida cambien para mejor?

Cada situación como esta nos da la oportunidad de revaluar nuestra forma de vida y como viven otros. También nos da la oportunidad de dar un paso más allá del paso inicial de un acto de generosidad, a trabajar en cambiar las cosas más sistémicas que nos afectan a todos.

Cuando se construye en nuestros pueblos, debemos saber como afecta eso la tierra y a nosotros. Cuando se consideran las leyes de zonificación, estamos al tanto de ellas?

Es maravilloso para el corazón y la mente la práctica de compartir y ser generoso. Después de todo eso nos coloca en la situación de actuar como los que tenemos hacia aquellos que no tienen, pero debemos estar construyendo una generosidad más duradera, estando al tanto de qué pasa en nuestras comunidades.

Un saludo respetuoso al pueblo de los estados Unidos, que siempre está respondiendo con enorme generosidad y siempre está tratando de sobrecompensar lo que la América corporativa codiciosa ha ayudado a crear aquí y en el extranjero.