El planeta sufre ola calurosa

MÉXICO, D.F. (EFE).— Al menos 22 personas han muerto a causa de las lluvias en México y otras 13 por la ola de calor que afecta principalmente al norte del país, informó el director general de Protección Civil, Arturo Vilchis.

Todas las muertes se han producido en lo que va de la temporada de lluvias y huracanes, que se extiende de mayo a noviembre.

El funcionario federal señaló en una rueda de prensa que las muertes por las precipitaciones se registraron en 10 de los 32 estados del país, y que los más afectados han sido Chihuahua (norte) y Guerrero (sur). 11 personas han perecido debido al calor en el estado de Baja California (noroeste), una más en San Luis Potosí (norte) y otra en Veracruz (este, en el Golfo de México).

Asimismo, decenas de personas han muerto en este mes en Europa y Estados Unidos debido a las altas temperaturas, que amenazan con continuar en los próximos días.

En Europa, el país más afectado parece ser de momento Holanda, donde las autoridades calculan que en la primera semana de julio, cuando se registraron temperaturas de 95 grados Fahrenheit (35 centígrados ), puede haber fallecido un número indeterminado de personas.

En Estados Unidos, el calor azota sobre todo al estado occidental de California, y las autoridades temen que hayan muerto a consecuencia de ello más de 50 personas.

En el Valle de San Fernando, área residencial al norte de Los Ángeles con una gran concentración de población, las temperaturas superaron los 116 Fahrenheit (47 centígrados).

En Francia, el verano se ha cobrado ya la vida de unas 40 personas en las últimas dos semanas y las autoridades han puesto en alerta a más de la mitad del territorio.

En el departamento de Lot-et-Garonne, al suroeste de Francia, donde las temperaturas han rondado los 37-38 grados centígrados, unos ocho mil pollos murieron por el calor el pasado fin de semana.

En Italia, la ola de calor y las tormentas de verano asociadas han causado ya la muerte de al menos seis personas, todas ellas alcanzadas por rayos, mientras que el sector agrícola calcula que sufrirá unas pérdidas de 500 millones de euros (625 millones de dólares).

El Reino Unido ha experimentado la temperatura más alta jamás registrada en julio.

El exceso de consumo eléctrico, debido al uso de aire acondicionado para aplacar el calor, ha colapsado los sistemas eléctricos en algunos lugares y, consecuentemente, ha provocado apagones, especialmente en las grandes urbes.

Los cortes de suministro eléctrico afectaban aún el pasado martes 25, a unos 150 mil usuarios de St. Louis, Missouri, a varios miles de personas en Nueva York —donde iban ya por el noveno día consecutivo de apagón— y a unos 25 mil clientes de California, donde el lunes el consumo eléctrico subió a la cifra récord de 50,270 megavatios.

Otro de los efectos de la ola de calor es la disminución de los recursos de agua y la sequía, que en el caso de España ha dejado a los embalses a niveles por debajo del 50% de su capacidad.

En Alemania, tiene repercusiones sobre la navegación fluvial ya que el nivel del agua de algunos ríos importantes como el Elba no supera en algunos puntos los 90 centímetros.

En una conferencia celebrada la semana pasada en Finlandia, expertos de 60 países destacaron la urgencia de mejorar la gestión para prevenir los riesgos asociados al cambio climático, que los meteorólogos y especialistas en medio ambiente atribuyen a la contaminación del planeta.