UNA NOCHE INTERNACIONAL

Por Lucas Lobrando

Todos la desean… Todos mueren por acariciarla. Es un desafío obtenerla. Dicen que llevarla a lo más alto no la asusta. Y ahí está… sola en un rincón. Sabe que ahora solo dos equipos se disputan su grandeza. Por segunda vez en 47 años dos equipos brasileños se disputan quien será el dueño de la Copa más bella para los clubes.

Dos goles de Rafael Sobis acercaron a Internacional de Porto Alegre al sueño de su primera conquista de la Copa Libertadores con una victoria por 2-1 en la casa del San Pablo, el campeón vigente del torneo continental.

A pesar de contar con el incansable aliento de 68.000 de los 71.745 espectadores que colmaron el estadio Morumbí, el último campeón salió nervioso y no encontraba la prolijidad de otros partidos. Y como eso fuese poco, a los 10 minutos se fue expulsado de forma correcta Josué. El medio campista lastimó con el codo el rostro a Rafael Sobis en un salto y vio la roja directa del árbitro uruguayo Jorge Larrionda. A los 24 minutos, cuando Ricardo Oliveira, elaboró un contragolpe por el lateral izquierda y con un rápido pase a la derecha dejó a Leandro solo, pero su reacción fue lenta y el arquero Clemer en una rápida intervención se quedó con la pelota en su poder. Quince minutos más tarde Fabinho cometió una inocencia aplicándole un golpe en el rostro a Souza. Al ver la roja ambos equipos se quedaron con diez jugadores.

Con más espacios para transitar por el campo de juego el Internacional se concentró en la tarea de contener y salir de contragolpe por las puntas.Y esa formula le trajo buenos resultados.

Edinho avanzó por el centro hasta llegar al corazón del área tricolor, dejó sin foco al uruguayo Diego Lugano y el brasileño Edcarlos, tocó suave a Rafael Sobis, quien con dos leves movimientos se quitó de encima a Fabao, y remató cruzado al ángulo derecho de Rogério Ceni, lejos de su alcance.

Ya más tranquilo con la diferencia lograda hasta ese momento, el Internacional controlaba los tiempos del partido. Y el cuidar la pelota sin desesperarse le dio nuevamente sus frutos. Alex levantó el centro cruzado desde la izquierda, Fernandao, en su ley, ganó el salto y de cabeza clavo el balón al centro de la portería para una soberbia reacción de Rogério Ceni, y el goleador Rafael Sobis, atento al rebote, apenas debió meter le pie derecho para festejar alocadamente su segunda conquista.

Cuando los hinchas del San Pablo se miraban uno por uno sin poder creer lo que ocurría, el conjunto tricolor llegó al descuento, dejando así una cuota de esperanza para la próxima final.

El jugador Leandro (d) del Sao Paulo, disputa un balón con Fabinho (i) de Internacional durante el partido de ida de la final por la Copa Libertadores disputado en el estadio Morumbi, en Sao Paulo. EFE/MAURILIO CHELI


Ricardo Oliveira (dcha.) del Sao Paulo disputa un balón con Indio (izda.) del Internacional durante el partido por la final de la Copa Libertadores jugado en el estadio Morumbi, en Sao Paulo (Brasil). Sao Paulo se impuso 2 goles por 1. EFE/Daniel Augusto Junior