Un recorrido que demarca las locaciones de movimiento para los derechos civiles

Por Pablo Ros

Mucha de la historia local de los derechos civiles está guardada en los recuerdos de aquellos que la comparten con otros. Este verano, un grupo de estudiantes de escuela superior y universidad están aprendiendo sobre esa historia y viendo como aún está muy cercana a sus vidas. Ellos forman parte la Academia de Liderazgo de Verano en Indiana University, de South Bend, y tomaron un tour de las locaciones de derechos civiles en la ciudad.

Una de las paradas fue el Charles Black Recreation Center, nombrado en honor a un líder comunitario quien con su ejemplo buscó mejorar las vidas de niños afroamericanos. Chykara Janay Black, una estudiante de primer año y una de las nietas de Charles Black enrolada en la academia, dijo: “Él era un hombre muy amable…Verdaderamente amaba a las personas. No quería que ningún niño se quedara atrás”.

Otra visita fue en el Boulevard de César Chávez, detrás del Parque Potowatomi, en honor a César Chávez, quien luchó por los derechos laborales de los trabajadores del campo.

Los 34 estudiantes afroamericanos y latinos que participaron en la academia además tomaron una combinación de clases de Inglés e Historia que cubrió la de los derechos civiles a nivel local y nacional. Se ofreció más historia sobre los latinos en esta ocasión y como resultado se apuntaron más estudiantes de ese origen que en años anteriores.

“La historia de los latinos aquí aún está en la mente y palabras de muchos residentes locales”, dijo el catedrático Hayley Froysland, uno de los ponentes en la escuela, y apuntó que la primera oleada de mexicoamericanos que llegó a South Bend vino de Texas alrededor de 1950. Eran trabajadores migrantes que buscaban mejores salarios en las plantaciones de menta, papas, cebolla y otros. “Estaba permitido que se quedaran varios meses y regresaran a Texas durante el invierno”, explicó Froysland. Pero en realidad casi no podían ahorrar lo suficiente, vivían en pequeñas chozas insalubres, hacinados y explotados por su trabajo.

A mediados de los 60, cuando César Chávez encabezó el grupo de los trabajadores del campo hacia el oriente y el suroeste para luchar por mejores condiciones de vida, se abrió en South Bend un pequeño edificio conocido como “El Centro”: era el Centro Cristiano de la Comunidad. El objetivo de este era alimentar a los trabajadores inmigrantes y a sus familias. Más adelante, otras organizaciones como LULAC (League of United Latin American Citizens) y el Midwest Council of La Raza unieron sus esfuerzos para ayudar a mejorar las condiciones de vida de los inmigrantes en las granjas.