El idilio es uno de los géneros más antiguos en la historia del arte. Perduró cientos de años hasta que, entrada la modernidad, se fue apagando de a poco. Tiene como punto de partida la mitología griega y los textos clásicos; y como autor paradigmático al poeta Virgilio y sus bucólicas, que eran textos pastoriles donde la relación con la naturaleza era perfecta. Luego, el género fue exportado al teatro y otras expresiones artísticas.

En las representaciones idílicas nada malo podía ocurrir. Era un espacio de felicidad perfecta y amor imperturbable, la pureza de las relaciones se mantenían, tanto entre un rey y su pueblo como entre dos enamorados. Los poemas y las obras de teatro eran el escenario de una sociedad libre de males, de todo lo que llamamos realidad.

El idilio es el género en el que los hombres se reconcilian con la naturaleza, el cosmos y ellos mismos, en un espacio donde la tristeza no tiene lugar y la utopía tiene sentido como una fuga desde lo real hacia una tierra de ensueños.

Hoy, se llama idilio a las relaciones placenteras entre dos amantes, o situaciones sumamente agradables. Quizás, el género de nuestros días que más se acerca es el de los programas infantiles donde, obviamente, nada malo puede pasar.