Actual guerra y perspectivas en Georgia

ANALISIS GLOBAL

Isaac Bigio

Al inicio de las olimpiadas Georgia envió a sus tropas para re-posesionarse de Osetia del Sur (entidad a la que ni si quiera reconoce como tal nombre). Así el presidente Mijail Saakashvili pretendía consumar su objetivo de intervenir en las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia aprovechándose de una coyuntura internacional favorable.

No obstante, Rusia respondió con firmeza y rapidez enviando sus tropas para ‘liberar’ Osetia del Sur y bombardear zonas georgianas aledañas.

Ante el peligro que Rusia quisiese tomar la capital (Tiblisi) y derrocar al presidente pro-Bush, Condi Rice les respondió que no estamos en 1968 y que Georgia no puede ser Praga. Efectivamente, no hay una paridad soviético-estadounidense sino una clara supremacía de EEUU. Por otro lado, Georgia no está atada a Moscú tras un Pacto militar como el de Varsovia. Más bien, apunta a aliarse con Ucrania para entrar juntas a la OTAN.

Rusia no se atreve a ocupar Georgia por temor a generar una situación peor que la de Chechenia, mientras que corre el riesgo de ser expulsado del Grupo de los 8 y de que varios de sus intereses en Occidente queden congelados.

Las posibilidades de una guerra total quedan descartadas, aunque se vuelve a un escenario similar a la de la guerra fría. Esta vez no hay una contradicción entre dos sistemas antagónicos (uno basado en una economía estatizada y planifica con un partido único y otro en el capitalismo liberal) sino entre dos variantes de una economía de mercado y entre dos .