No se deje arrastrar por la crisis... ¡Ahorre!

Por Luisa Fernanda Montero

Llámese crisis, depresión o recesión, lo cierto es que la situación económica por la que atraviesa Estados Unidos va para largo.

De acuerdo a los analistas más optimistas, esta crisis durará por lo menos 18 meses más, pero, si les creemos a los más pesimistas, la recuperación no va a producirse hasta fines de 2010 o principios de 2011.

Así las cosas, es imperativo tomar precauciones, porque a medida que caen los grandes inversionistas, caen muchos de los pequeños que dependen de ellos, y a su paso arrastran a miles de empleados, lo que nos puede perjudicar a todos.

El ahorro debe convertirse en una constante en nuestras vidas; sólo ahorrando podremos hacerle frente a un despido, a una quiebra o a una situación inesperada.

Antes de salir de compras es indispensable saber la diferencia entre una “necesidad” y un “deseo”.Entre las necesidades están las cosas que nos son indispensables, como vivienda,  alimentación, vestimenta, salud y transporte; lo demás caerá en la categoría de deseo, y seguramente no hará una gran diferencia en su calidad de vida.

Para determinar nuestra capacidad de ahorro, debemos organizar un presupuesto a nuestra medida, basados en nuestra realidad económica, y no en la capacidad de endeudamiento que nos da la tarjeta de crédito. Y a propósito de tarjetas de crédito, no olvide que si se limita a hacer el pago mínimo, no estará ahorrando y su deuda permanecerá intacta, si es que no aumenta en virtud de los intereses.

Los expertos recomiendan poseer una sola tarjeta y, si tiene que usarla, nunca se endeude por más de lo que puede pagar a fin de mes, pues de ese modo estará siguiendo un camino seguro a la quiebra.

Reflexione: ¿Toma decisiones con demasiada rapidez? ¿No consulta? ¿Es un comprador compulsivo?

Un presupuesto eficiente debe ayudarnos a planificar la forma en que gastaremos nuestro dinero en forma semanal, mensual y anual. No es suficiente con que lo tenga en la cabeza: póngalo en un papel.

Cuando se decida a dar el paso del ahorro, puede seguir estas dos opciones: deduzca la cantidad de dinero que pretende ahorrar del que gasta en cosas innecesarias, o asuma que gana un 5% menos de lo que realmente gana y destínelo a su cajita de ahorros.

No se arrepentirá, pues de ser necesario ­ y en algún momento lo será ­su ahorro será su salvavidas.