Inicio

elpuentenewspaper

  • Edición impresa de Agosto 3, 2010

• México del Norte • ¡Teníamos razón!

A última hora, la juez Susan Bolton nos dio la razón: la ley SB 1070 de Arizona está llena de pifias y errores y no se puede aplicar en su totalidad.

Para empezar, la jueza echó para atrás la porción de la ley que obliga a los policías del estado a chequear el estatus migratorio de cualquier detenido antes de que sea liberado. Eso se cae de la mata: ¿cómo hace un sheriff local para averiguar el estado migratorio de una persona si no es la Migra? Según Bolton, es precisamente la autoridad federal de migración, el ICE, quien tiene que hacer ese trabajo, y la 1070 hubiera inundado de trabajo a las autoridades federales, que andan, según el discurso oficial, persiguiendo “criminales”.

Luego, la Juez tumbó la parte en que la policía debe chequear el estatus de cada “sospechoso” de ser mojarra, usando más o menos los mismos argumentos. Si no se puede chequear el estatus de los que ya están detenidos, mucho menos el de los “sospechosos”.

También Bolton tachó la parte que convertía en crimen para los extranjeros en Arizona no traer documentos federales todo el tiempo, cosa que de todas formas ya está en la ley federal de inmigración.

Y para acabar, la jueza eliminó la parte que criminaliza pedir, solicitar, o realizar un trabajo.

Bolton dejó intactos algunos cachitos de la 1070, como el derecho de demandar a los trabajadores o agencias federales que no apliquen las leyes. También se vuelve crimen estatal el tráfico de personas, que de hecho ya era desde los tiempos de Janet Napolitano, porque en Arizona se considera que un indocumentado se “coyotea a sí mismo” si cruza la frontera sin papeles.

  Lo malo que se queda es que es un crimen recoger trabajadores temporales y contratar a alguien a sabiendas que no tiene papeles.

Los republicanos del estado están obviamente furiosos, aunque yo insisto en que todo era más una pantalla electoral que real, pero algunos están también preocupados porque saben que ya terminaron de perder los pocos votos latinos que tenían.

Pero yo diría que más preocupado tiene que estar Barack Obama. En unos días llegarán a la frontera sus nuevos 1,200 soldados de la Guardia Nacional, que tienen que ayudar a las autoridades locales a vigilar la frontera, y el gobierno federal sigue deportando un promedio de 1,200 personas al día, lo cual no es precisamente bueno para conseguir voto latinos.

Con el triunfo de la demanda de Obama contra la 1070, Obama probó que tenía razón, al menos la razón legal. Este sería el mejor momento para echar para adelante y hacernos caso.

Si teníamos razón en lo de Arizona, lo más probable es que tengamos razón en todo lo demás: en que es absurdo estar deportando inmigrantes a diestra y siniestra; en que es incorrecto estar separando familias; en que es una taradez no legalizar a millones de trabajadores; en que es mejor legalizar que criminalizar, y en que es mejor aprobar una reforma completa a la ley de inmigración que entienda que los trabajadores de todo el mundo se mueven al lugar o país donde encuentren un mejor trabajo, que estar aplicando pedazos de una ley (la federal), que no tiene ni pies ni cabeza en este mundo globalizado del siglo XXI.

 

 


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces