Pregúntale al abuelo

Por Alfonso Gonzalez Cejudo

Había una vez un niño que se llamaba Tochtli. Tochtli hacia muchas preguntas a sus abuelos, el siempre buscaba la verdad. En una ocasión vio como muchos de sus amigos se cortaban el cabello después de haberlo tenido tan largo que llegaba mas abajo de sus hombros.

Al hablar con su tlacuatem (tatacoatl, anciano sabio que dirige) sobre la situación. El le dijo -el cabello tiene mucho significado se dice que es el recuerdo de nuestros antepasados, que es la unión de la tierra y la conexión con otros seres vivos. Al cortarlo significa que cada individuo tiene una etapa en donde su proceso o su forma de vivir es individual. Es como si cortaran las raíces de un árbol, pero el árbol no muere , sino que ahora, se puede desplazar hacia otros lugares. Ya no lo mueve el aire, adquiere movimiento propio. Este movimiento nace dentro de su ser y lo lleva hacia otra dirección.

El pequeño Tochtli volvió a preguntar -pero si ya no podemos estar conectados a la madre tierra ni comunicarnos con los demás y mucho menos recordar a nuestros antepasados y sus enseñanzas ¿como viviremos, como creceremos y nos educaremos? el tata respondió -no tienes de que preocuparte Tochtli ahora tu mismo podrás guiarte. Mira tus pies, son los que realmente te conectan a la tierra, la comunicación ahora es con todos tus órganos. Esta conexión la compartes con todo lo que te rodea. Pero esas son cosas que se comprenden bien con el tiempo y la experiencia.

Tochtli le agradeció a su tata la platica y se fue muy contento a jugar, ya que la tarde apenas se ponía en el horizonte.

 

Las ilustraciones de esta página son creaciones originales de Ignacio González Cejudo.