Israel y Estados Unidos abandon Conferencia contra el Racismo

Los jefes de la diplomacia de Estados Unidos e Israel, Colin Powell y Shimon Peres abandonaron la Conferencia contra el Racismo, con sede en Sudáfrica, denunciando en un comunicado el “lenguaje lleno de odio” utilizado por las propuestas árabes y palestinas.

Se protestó que Israel ha sido tildada de “colonialista” y se responsabilizó a la Liga Árabe de querer aislar a su país.

La secretaria general de la conferencia, Mary Robinson, lamentó la retirada de ambos países e instó a proseguir los esfuerzos para lograr un éxito final. Sudáfrica, el país anfitrión, calificó el abandono como “desafortunado e innecesario”.

Jesse Jackson, que asiste a la reunión como miembro de la comunidad negra estadounidense, se quejó de que Bush permitiera que el debate sobre Israel condicionara la participación de EE.UU. La organización de derechos humanos Human Rights condenó, por su parte, el abandono afirmando que la Casa Blanca utiliza cortinas de humo para impedir “verdaderas alternativas”.

Amnistía Internacional (AI), con delegación en la cumbre (y que no firmó la condena a Israel de la reunión paralela de ONG), expuso su temor a que “la conferencia degenere en enfrentamientos políticos”.

Otra prestigiosa organización, Human Rights Watch, recordó que “más de 250 millones de personas en el mundo sufren el sistema de segregación, la moderna esclavitud y otras formas de discriminación”. Ambos grupos exigen a la cumbre que se centre en la suerte de millones de víctimas del racismo y que no se deje incitar por enfrentamientos políticos. Algo difícil con la ausencia de la primera potencia.