Un museo de Bogotá, la capital de Colombia, muestra el arte de la orfebrería prehispánica, con más de 35 mil de piezas en oro repujado.

En un período más o menos de tres mil años, indígenas chibchas habitaron Colombia antes de la invasión española. Florecieron en el arte orfebre y alcanzaron objetos de orfebrería realmente finos y característicos del altiplano cundiboyacense, los cuales eran usados por los altos representantes indígenas.

Una de las técnicas usadas en la orfebrería era el fundido a la cera perdida. Los temas tratados eran en especial metafóricos. Había híbridos; como un ave de diferentes cabezas y composiciones de hombre y rana. Estas piezas están consideradas como una expresión simbólica del rol religioso que tenían los chamanes en esta cultura.

La cultura Sinú, también conocida con el nombre de Zenúes, vivió en las ricas tierras del Caribe Colombiano. Sus hombres fueron diestros en obras hidráulicas (como cañerías, tuberías, registros, desagües, tomas de agua, presas, etc..).

En la orfebrería supieron repujar el metal del oro e hicieron pectorales, orejeras, pezoneras cónicas, y cuentas de collar.