“Entre Familia”

Desde el escritorio del Pastor Rev.Oscar Ramos

“Nacumbó sentía ya que el vacío en su estómago no le dolía como en días pasados. Parecía como si su cuerpo se fuera acostumbrando a la falta de alimento. A la vez tenía mucho miedo, esa fue la etapa anterior que su amigo Zuantó le platicó, antes de entrar en esa última parte de su vida, cuando ya no se podía pensar con claridad y la lucidez de la mente venía solo a ratos. Nacumbó, junto con otros de sus amigos, lo vieron cuando entrecerró sus ojos y se quedó muy quieto con una casi imperceptible sonrisa en sus labios. Lo recordó cuando trepaba los árboles con asombrosa agilidad hasta llegar a las ramas más altas. Quiso llorar, pero apenas se le humedecieron sus ojos y su cuerpo no respondía a las intenciones de su alma. Su cuerpo, era como uno cada vez mas extraño para él, siempre cansado y moviéndose lentamente, se parecía más bien a los hombres viejos de la aldea. Ahí, sentado bajo la sombra vio a los niños huérfanos por causa del SIDA, vio los cuerpos de muchos niños con vientres abultados, que con su cara de interrogación se preguntaban “Es esto la vida? “

Eran solo unos 100 metros al panteón, el único sitio del lugar donde la población crecía, se dirigió a su casa y vio a su madre preparar para su hermanito el último puñado de harina que tenían en ese bote de madera, que groseramente les gritaba su vaciedad. Le dio un abrazo a su madre y una casi caricia a su hermanito quien lo miraba como si temiera que le quitara su porción. Desde hacia años había aprendido a darle la preferencia a los más pequeños y a los más ancianos. Caminó al pozo para recoger el agua, tuvo que esperar un momento por su turno, mientras esperaba, se dio cuenta que la gente ya no se hablaba como antes, sentía que el hambre les había robado hasta el habla y los hacía sentirse rivales y a la vez compañeros solidarios en la desgracia. Recordó que en pocos días vendría de nuevo el camión de las UN que había venido 3 semanas atrás con un poco de ayuda que si distribuían, bien les ayudaría a tener una comida al día por 2 semanas. Miró las estrellas en el vasto cielo negro y pensó en que esta vez quizá los que tienen compartirían un poco más con los que no tienen y que todos se darían cuenta de que alcanzaría para todos y sobraría como cuando Jesús hizo el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Esa esperanza se anidó en su corazón todavía de niño y se sintió con más fuerzas para jalar la cuerda del hondo pozo y después para cargar con el bote de agua...”

29,000 niños mueren de hambre diariamente en el mundo de enfermedades relacionadas directamente con la falta de alimento. Este demonio se alimenta de la ambición de algunos, de las estructuras económicas de opresión, de la corrupción de líderes en muchos gobiernos y de la ignorancia y pasividad criminal de personas como tu y como yo. No es posible llegar a estas alturas en nuestra historia humana y continuar arrastrando como lastre esta horrible y vergonzosa realidad que sobrepasa la más viva imaginación.

Los jóvenes de la iglesia de la Sagrada Familia y otros grupos están organizando el primer evento de ‚”30 hours of Famine‚” (30 horas de hambre) de World Vision en Español, en el área. Yo te invito a que hagamos algo que no tan solo llenará de bendición la vida de muchos niños, sino la nuestra, de manera muy especial. Expresa tu amor de manera práctica y sé parte de este ejército de gente que ha crecido en su conciencia y amor por los que viven en más desventaja en nuestro mundo.

Rev.Oscar Ramos • Coordinador del Ministerio Hispano en la Conferencia del Norte de Indiana

Tel. (574)534-8046 (of) (574)596-4533 (cel) E-mail: Oscarramos10@msn.com