La inversión de su Vida será comprar su Casa Propia

Por: Sergio Velasco - Prestamista

En esta edición de septiembre les voy hablar de Ser un Propietario Arrendador o que tenga propiedades de renta.

¿Piensa conseguir un préstamo para comprar una residencia con habitaciones o apartamentos que pueda alquilar? En tal caso, lea lo siguiente antes de decidir si le conviene ser “propietario arrendador”.

Como propietario, usted podrá cobrar alquiler, disfrutar ciertas ventajas tributarias y escoger a sus vecinos inmediatos. Por otra parte, también tendrá muchas responsabilidades, por ejemplo:

  • Asegúrese que las viviendas que alquila se amolden a los requisitos municipales de sanidad y seguridad.
  • Conozca y obedezca las leyes federales, estatales y locales que rigen las relaciones entre propietarios y arrendatarios.
  • Consiga arrendatarios.
  • Piense en la manera como cobrará el alquiler.
  • Ajústese a un presupuesto al administrar su propiedad.

Además, tendrá la obligación de hacer a tiempo sus pagos mensuales del crédito hipotecario, tenga o no tenga arrendatarios, aun cuando éstos se atrasen en sus pagos de alquiler.

Lo primero que deberá decidir es si le conviene comprar un edificio cuyos pagos mensuales de hipoteca dependan de las rentas que produzca. Calcule lo que pagará mensualmente de hipoteca y determine si podrá hacer los pagos con sus ganancias personales y el alquiler que piensa cobrar. Luego, considere las alternativas en caso que una de las viviendas quedara desocupada más de lo esperado, o si un arrendadatario se atrasara en sus pagos de alquiler.

Una vez que haya considerado las dificultades y los beneficios, si aún piensa que económicamente le conviene comprar para arrendar, sírvase leer los siguientes comentarios de Fannie Mae, dirigidos al que desea hacerse propietario arrendador:

¿Como hallar buenos arrendatarios?

Conozca la ley.

Hay dos leyes federales que aplican a la selección de arrendatarios: la ley de Derechos Civiles (en inglés Civil Rights Act) que prohíbe la discriminación racial, y la ley de imparcialidad en la Vivienda (en ingles, Fair Housing Act) que prohíbe a los propietarios discriminar contra un posible inquilino por motivos de raza, color, sexo, nacionalidad, estado civil, incapacidad o religión. A su vez, muchos estados y municipios tienen sus propias leyes dirigidas a evitar las prácticas discriminatorias en la vivienda. Estas leyes otorgan a toda persona igualdad de acceso a la vivienda en la zona donde vive. No obstante, usted puede rechazar a un inquilino en perspectiva por razones legítimas, por ejemplo, si lo que gana no le alcanza para pagar el alquiler.

En la siguiente edición les daré más información sobre este tema. Si usted no ha comprado o refinanciado su casa, ahora es tiempo. Llámeme para mas informacion (574) 215-0231.