Conocer nuestros derechos evita problemas

“Todos los seres humanos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley”.

—Artículo 7 de la Declaración Universal de Derechos Humanos

Toda persona que llega a los EEUU, con o sin documentos, tiene derechos constitucionales. Alonzo Rivas, de la Fundación Educativa y de Defensa Legal Mexicana-Americana (MALDEF) dijo que es importante saber qué decir y qué no decir para evitar complicaciones.

Si un policía lo detiene en la carretera, lo primero que le pide es la licencia de conducir. Rivas dijo que el error más grande que uno puede cometer es decirle al policía que es indocumentado y no tiene licencia. De hecho, no tiene que contestar nada hasta que consiga un abogado.

Rivas afirma que no es necesario revelar la nacionalidad o condición migratoria. “Si le piden su licencia de manejo y no la tiene, entonces diga que no la tiene. No diga que es indocumentado”, aconsejó.

Si la policía lo detiene mientras maneja y no ha cometido ninguna infracción de tránsito debe tener otra justificación. El oficial de policía tiene la obligación de decirle la causa por la que lo paró. Si hay armas de fuego o drogas visibles o el carro huele a droga, el oficial tiene el derecho a revisar su automóvil. Si no el policía necesita su permiso para poder registrar su auto. No autorice un registro sin causa ni justificación, aún si el oficial lo amenace con arrestarle. “Tiene derecho a negar que le registren el carro. La policía puede tratar de intimidarte... pero las cortes han rechazado los casos cuando el registro se ha hecho sin consentimiento”, dijo Rivas.

Esto es válido también para su domicilio. Para revisar su casa, la policía tiene que tener una orden legal firmada por el juez o una autorización que explique lo que están buscando, y si no la tienen, usted tiene el derecho a no dejar que entren en su casa, manifestó Rivas. Tiene que fijarse que la autorización tenga su nombre y su dirección correcta.

Asimismo, debe tener cuidado cuando habla con los policías, el FBI o el Servicio de Inmigración y Naturalización. Si ellos llevan a cabo una revisión sin un permiso legal, no interfiera físicamente. Busque un testigo que pueda decir que usted no autorizó el registro de su casa. De esa manera, cualquier cosa que se encuentre en su casa o carro no será admitida como evidencia en un juicio.

Lo primero que tiene que hacer cuando lo arrestan es quedarse callado porque es su derecho constitucional no decir nada que lo pueda incriminar en la corte. Lo que debe hacer después es pedir un abogado, si es que todavía no le dieron uno y “no contestar ninguna pregunta” porque esto podría ser usado en su contra en un caso legal criminal, de inmigración o civil. Usted tiene derecho a un abogado gratuito.

Si al momento de ser detenido el oficial no le lee sus derechos, esta detención es ilegal. La policía, en algunos lugares, usa un papel en español para leer estos derechos, que se llaman derechos Miranda.

No diga nada acerca de su nacionalidad o de su condición migratoria. La única información obligatoria que tiene que dar es su verdadero nombre. Si es arrestado por el INS, conocido también como “la Migra”, puede llamar al consulado Mexicano en St. Louis al (314) 436-3233 o al consulado de su país.

A veces no tener problemas es sinónimo de usar sentido común, pero es importante saber que las reglas son diferentes aquí que en Latinoamérica. El defensor público, George Batek, dice que el 90% de los problemas legales que ha visto en la corte son consecuencia de no seguir estas leyes:

* Si tiene un accidente, no abandone el lugar.

* Asegúrese de que las luces de su carro estén funcionando.

* No maneje si su carro no tiene matrícula válida.

* No maneje ebrio.

* No golpee a su familia. La violencia familiar ha sido un problema común entre muchos inmigrantes que terminan presos.

* No lleve a más personas en su carro de las que deben entrar. Todos tienen que tener el cinturón de seguridad puesto.

* No cometa infracciones de tráfico.

* Tiene el derecho a permanecer callado.

* Tiene el derecho a no ser revisado sin razón.

* Tiene el derecho a hablar con un abogado antes de contestar cualquier pregunta.

* La policía no puede entrar en su casa sin una autorización del juez o su permiso.

* El sólo hecho de tener una autorización del juez para revisar su casa no significa que tenga que contestar preguntas.

* Siempre lleve consigo el nombre y número de teléfono de un abogado o del consulado de su país.

* No tiene la obligación de contestar pregun-tas sobre su naciona-lidad o calidad migratoria.

La discriminación racial ocurre cuando la policía, el FBI u otro agente de la ley lo detiene, interroga, registra o investiga por su raza, etnia o religión. Eso es ilegal. Si cree que ha sido víctima de discrimi-nación, hable con un abogado o llame al teléfono gratuito de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles 1-800-677-6345 para obtener un formulario de reclamo.