Dibujos de Karime Perea

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El Tigre Escandaloso

-¡Eh, pájaro tonto! ¡Lárgate de aquí! ¿No ves que me estás molestando? -bramó el tigre.

-Éstas no son horas de dormir - le contestó el canario.

-Bueno, ¿y qué? Yo duermo durante el día y cazo por la noche.

-Sí, y de esta forma fastidias a todos los animalitos del bosque, ¿no?

-¡Eso a ti no te importa! Y como no te vayas pronto, ya verás.

-Tú a mí no puedes hacerme nada porque tengo alas para volar y tú no; por lo tanto, seguiré con mis alegres trinos.

El pobre Rayas se pasó todo el día huyendo del canario, pero éste le seguía a todas partes.

-¡Esto es insoportable! ¡No me dejas dormir!

-se quejaba el tigre.

-¡Déjame dormir! -imploraba Rayas.

-Cuando llegue la noche -le contestaba el canario.

Aquella fue la primera noche que los animalitos del bosque pudieron descansar a gusto, puesto que Rayas, que no había dormido durante el día, cayó rendido de sueño nada más oscurecer.

 

-¡Ah! Lo siento, pero si canto por la noche molesto a todos los animalitos, en cambio si lo hago ahora sólo te doy la lata a ti.

 

-¡Vaya! -exclamó el tigre a la mañana siguiente-. He descubierto que durante la noche se duerme mejor.

-¡Menos mal que te has dado cuenta! -gritó alegremente el canario-. ¡Por fin podremos descansar tranquilos!

Y a partir de entonces, Rayas hizo como la mayoría de los animalitos: dormir por la noche y cazar de día. Así nunca más molestó a nadie.

 

Cuento de Manuel Sánchez Chamorro