Terrarios

Hay dos formas para planear y hacer un terrario. La primera será como un pedacito de naturaleza cerca de nosotros y la segunda es destinada al mantenimiento y cría de una especie animal. Esta deberá reunir características en su mayoría prácticas aunque carezca de características estéticas. Se necesita que se limpie fácilmente y que el animal esté lo mas cómodo posible para que incluso se pueda reproducir.

Si queremos que nuestro terrario tenga fines estéticos es válido siempre y cuando recordemos que debemos tener consideración con los habitantes del lugar (plantas y animales).

Un terrario decorativo es más difícil de limpiar pero es un bonito conjunto natural para observar.

Se requiere saber primero a cerca de la especie principal que se desea alojar para así proceder a crear el entorno con plantas y elementos que le servirán.

En el terrario se deben evitar elementos peligrosos. Plantas u otros elementos tóxicos, adornos con filos o bordes cortantes y cualquier cosa que pueda causar un obstrucción en los intestinos del animal.

Los ángulos ciegos no son lo mejor ya que se puede acumular suciedad.

No sature la decoración, se observa mejor y para el animal tiene mas espacio.

Para ambientar se pueden usar piedras, ramas, plantas, arena y tierra.

 

Las ramas deben estar limpias, libres de parásitos e insectos. Existen opciones artificiales pero si el objetivo es tener un poco de naturaleza cerca, una opción artificial no parece la mejor idea.

Las plantas necesitan ser cuidadas recordando que hay especies animales a las que es mejor que no se les pongan plantas, debido a que son vegetarianos y se las comerían. En casos de terrarios tropicales las plantas serán muy importantes por su ayuda a mantener la humedad adecuada.