Buscando un comandante en jefe╔ en vez de un líder prudente

Según resume mi amigo finlandés en lo que se refiere a nuestras próximas elecciones presidenciales, “Vosotros en EEUU os creáis un horizonte desolador al sentiros obligados a escoger el próximo comandante en jefe en vez de poner vuestras esperanzas en un líder prudente”.

Me uno a esa opinión.

Es triste, terriblemente triste, cuando los estadounidenses debemos escuchar a dos políticos, ambos candidatos al puesto más alto en la nación, tratando de aventajar el uno al otro señalando su competencia como jefes militares.

Sin embargo, estos jefes militares ni representan el concepto de conservatismo, ni el de liberalismo╔ por lo menos en espíritu. Conservatismo y liberalismo, son en estos tiempos tan solo ramas de un mismo árbol, capitalismo-liberal, donde la gente ha sido podada, sustituida por grupos con intereses especiales que normalmente están en conflicto con el bien común de los ciudadanos.

En EEUU los días de verdadero debate entre el conservatismo y el liberalismo ya pasaron a la historia. Liberales y conservadores parecían responder al bien común, forzando entre sí cierto control y balance que permitía progreso socio-económico con cierto acomodo y moderación fiscal. Por aquel entonces existía un objetivo común╔ o por lo menos daba esa apariencia. Ahora tenemos dos distintas y diferentes “naciones” dentro de EEUU y, según veo las cosas, una de estas “naciones” marcha falta de dirección y liderazgo para poder ser oída, aunque represente una “pronta a ser” empobrecida mayoría de estadounidenses.

Quizás en esta época en que el país se mantiene dividido, los pobres necesitan buscar liderazgo entre su misma gente, y no depender de ricos ambiciosos, no importa que estos alardeen de gran conciencia social, ya que lo mas posible es que ellos utilicen este partido Demócrata para sus fines personales y ambiciones.

Ahora que los Republicanos, en esta etapa neo-conservadora de su metamorfosis, han robado el alma de la nación reclamando ser dueños de todas las patentes que tengan que ver con Dios, la bandera y cada trozo de tradición que siempre nos mantuvo a todos unidos como país╔ ¿Qué podemos hacer el resto de nosotros?.. Quizás sea mejor esperar a que trascurra esta elección crucial de noviembre, y ver los cambios que originan los Demócratas╔ si es que obtienen victoria.

Lo que es de Perogrullo es que no necesitamos un comandante en jefe militar╔ aunque quizás sí un comandante en jefe sin insignias. Alguien que dirija la lucha contra la injusticia y pobreza; un combatiente por la justicia y paz entre los pueblos del mundo que lleve el pendón de una política exterior sensata y justa; un guerrero defensor de derechos humanos, primero en este país╔ y después en ultramar. Requerimos algo muy simple: un líder con visión y prudencia, alguien que nos mantenga unidos y no sea el azote del mundo, como lo ha sido y continúa siendo Bush.

© 2004 Ben Tanosborn