¿Olvidamos nuestros Valores al cruzar la Frontera?

Enviado por: Lupita Zepeda

Diez reglas fáciles para que convierta a su hijo(a) en un " NIÑO(a) REBELDE" y por consiguiente en un "DELINCUENTE".

1. Comience desde los primeros años, a darle a su niño(a) todo lo que pida. Así estará convencido(a) de que el mundo le debe de dar todo.

2. Cuando diga malas palabras, celébreselo. Eso le hará pensar que es muy gracioso (a).

3. Nunca le dé enseñanzas espirituales, ni le enseñe a rezar, ni lo (a) lleve a la iglesia o templo. Espere a que sea mayor de edad, para que decida por sí mismo (a), a ver si quiere adoptar alguna religión.

4. Recoja todo lo que deje tirado: ropa, discos, videos, zapatos, platos, vasos, etc. No le permita valerse por sí mismo(a), para que se acostumbre a ser un(a) inútil y que todos le sirvan como si fuera un rey (reina), y que le eche la culpa a todos, cuando no tiene las cosas a tiempo a la hora que las necesita.

5. Haga que las discusiones y riñas familiares entre usted y su pareja se desarrollen en presencia del niño(a). De este modo el día en que se deshaga su propio hogar, no se impresionará demasiado, en fin que es muy fácil cambiar de pareja.

6. Déle al niño todo el dinero que exija para sus gastos. Nunca permita que lo gane por sí mismo(a). ¿Por qué dejar que el pobrecito(a) pase por las mismas penurias que usted pasó, en su país cuando era chico (a)?

7. Trabaje lo más que pueda para que el dinero que usted gana satisfaga todos sus caprichos en lo relativo a golosinas, comidas, ropa de marca, bebidas, alhajas y demás comodidades, déjelo (a) vestir como quiera, tatuarse, maquillarse, ponerse aretes por todos lados, etc. Privarle de esto puede molestarle y ponerle de mal humor, así como originarle complejos y frustraciones nocivas, ya que es la moda y usted esta muy anticuado (a).

8. Siempre déle la razón en cualquier discusión que tenga con sus amigos, vecinos, maestros o con la ley. Argumentando que todos le tienen mala fe y lo (a) discriminan. Porque él es muy bueno (a) y siempre tiene la razón. ¡Lo que pasa que él es así!

9. Cuando se meta en líos o en enredos serios que involucren a la ley, discúlpelo diciendo: “Este muchacho (a) tiene un carácter muy difícil, yo la verdad, nunca he sabido comprenderlo, ni tampoco he podido dominarlo”.

10. Siguiendo estas reglas usted estará preparado (a) para llevar una vida llena de amargura y pesares, al ver el camino que toma su hijo (a). Sufra al verlo sufrir en la cárcel o en el hospital y vivir una vida miserable, que es la vida que usted mismo le ha labrado.

Autor Anónimo