Katrina nos está dando la oportunidad de mirar nuestra realidad tanto nacional como localmente. Ante esto podemos escoger el apuntar a las muchas fallas que ocurrieron en el sur del país. En esa forma nos absolveremos de cualquier responsabilidad de la situación vivida por los pobres en cualquier parte del país, o podemos decidir ir un paso más allá del enfoque folklórico acerca de las culturas y la diversidad. En esa forma podemos empezar a cuestionar la realidad de un pais que gasta más dinero en defensa y castigos que en educación y prevención.

Katrina desenmascaró muchas caras de la realidad. Nos mostró una tragedia que no ocurrió en un día, sino por el contrario tuvo lugar como una acumulada despreocupación por vidas humanas y que terminó en la muerte de muchas de ellas. Antes de que se presentara el huracán, hubo años de falta de fondos para resolver el problema de las compuertas de los diques que cedieron y produjeron la inundación de la ciudad. A la vez, hubo una total falta de atención a las áreas empobrecidas que no son visitadas por los turistas, ni eran de importancia para el flujo comercial de productos en los puertos importantes.

Podemos continuar mirando hacia otro lado mientras cubrimos nuestros errores, pero tarde que temprano los errores producen caos y muerte.

Una tragedia como la que se presentó con Katrina, nos permite reflexionar acerca de la muerte, pero sobre todo acerca de la vida. La mayor parte del tiempo es más fácil ver los errores y fallas en forma lejana; al fin y al cabo si uno es espectador puede enjuiciar a otros de lo que se hizo mal o no se hizo, pero quiero aprovechar esta oportunidad para invitar a la gente local a examinart si existe la pobreza en esta área y cuales son las causas de la misma. Tenemos situaciones aquí, que dejan indefensa ante el poder a una parte de la población? He escuchado a varios inmigrates comentar que han sido contratados por cinco dólares la hora. Es ese un salario que permite alimentar a una familia o tener vivienda apropiada? Tembién he escuchado a otros a quienes se les ordena trabajar horas extras, pero no se las pagan a lo que manda la ley; por el contrario, les ordenan marcar su tarjeta de tiempo de salida y usar una nueva para otro turno, evitando asi tener que pagar el tiempo y medio por hora que señala la ley. Quién controla estas situaciones y quién escuchará sus quejas?

De acuerdo a la gente que está en control, estos inmigrantes no tienen derechos pues están indocumentados. Sin embargo, las compañías que los contratan continúan haciendo más dinero en esta clase de situación.

La mayoría de la gente no quiere ser un caso de caridad. Ellos no desean ser los receptores de los pavos de Acción de Gracias y las canastas de Navidad anuales, ni quieren estar en fila para recibir donaciones. Ellos prefieren recibir un salario justo. Si usted estuviera en esa situación, cómo le gustaría ser tratado?

Sabe usted lo que ocurre en su ciudad? Ha tenido la oportunidad de escuchar a una persona que no esté debidamente representada?

Podemos hablar de diversidad y de la maravillosa oportunidad de mezclarnos con gentes de otras culturas, pero queremos ir más allá de lo folklórico a la vida real de esos individuos?