La negación y el alcohol

Por Gilberto Pérez Jr.

Centro Northeastern, Ligonier, IN

La negación es un proceso psicológico que los seres humanos utilizan para auto-protegerse de algo que los amenaza. Si nos amenaza una enfermedad física tratamos de convencernos de que no estamos enfermos. Muchas veces evitamos la cita con el doctor o no aceptamos que existe un problema de alcohol. No queremos enfrentar que tenemos un problema, enfermedad física o problema de alcohol. Para el químico dependiente la negación se manifiesta en la pobre realización de que el uso excesivo de las químicas le causa problemas. En otras palabras, el individuo cree que tomar alcohol en exceso no es un problema, aunque, a su alrededor su mundo se derrumba.

La negación es un concepto fundamental en el químico dependiente.

El desarrollo de la negación es una parte integral de la química dependencia. La negación es, en realidad, un aspecto fatal de la química dependencia. Si no fuera por la negación, muchos dejarían de usar después de la primera o segunda vez que toma el alcohol en exceso. Para la persona que tiene una predisposición genética a la química dependencia su uso excesivo impide la buena toma de decisiones y no es capaz de reconocer que tiene el potencial de encadenarse a un patrón de conducta auto-destructiva. La negación en el químico dependiente se compone de cuatro posibles manifestaciones: la primera es simplemente negar que existe un problema. La segunda es admitir que existe un problema, pero no reconocer la severidad del problema, o simplificar el problema. La tercera posibilidad para la persona es negar que el problema puede resolverse. El cuarto es que el individuo reconoce que puede resolverse el problema, pero se niega a intentar resolverlo y no pide ayuda.

En la mayoría de los casos, el individuo que es químico dependiente no puede distinguir entre lo verdadero o falso en cuanto a su uso y sus consecuencias. Simplemente no puede ver que su situación no es conforme a la realidad. El sistema de negación distorciona su juicio.

¿Servirá algún propósito la negación?

El propósito principal de la negación es protegernos de la idea de que podemos estar adictos a una sustancia. El segundo propósito de la negación sirve para no admitir a otros que tenemos un problema de alcohol. Sencillamente, nos auto-protegemos para no quedar mal ante los otros. Al principio, la persona que toma alcohol de manera moderada ha encontrado que esta sensación es una experiencia placentera. Al pasar el tiempo, se enfoca en esa experiencia, desarrolla la necesidad de tener dicha experiencia, y eventualmente el uso se convierte en una compulsión, es decir, se repite la borrachera.

¿Qué impide la recuperación?

La sociedad promueve el uso de alcohol, sin embargo, asocia un estigma social a aquellos que desarrollan consecuencias negativas por el uso de alcohol y drogas. Algunos son etiquetados con pobre fuerza de voluntad, pobre moral, o sencillamente loco. En este caso las personas se sienten rechazadas o castigadas y eventualmente siguen con el mismo patrón de tomar o usar drogas ilegales. La sociedad acepta hasta cierto punto el uso, pero al cruzar la línea la persona es visto como un problema.

En fin, la negación nos auto-protege de muchas cosas, sin embargo, cuando hablamos del uso de alcohol o drogas, la negación puede causar problemas serios en nuestra vida social, física y espiritual. Muchas veces los seres humanos buscamos a alguien con quien hablar y no deseamos que alguien nos culpe. La negación y el alcohol no tienen que ir a la par. El reconocer que existe la negación es el primer paso y luego necesitamos tomar acción para cambiar la negación a aceptación. La ayuda emocional que usted ofrece puede hacer la diferencia en aquel que busca superar su negación.