México: sera el único país occidental con dos presidentes?

Por: Isaac Bigio • Analista internacional

Londres.- Desde el 27 de noviembre del 2005 al 2 de Julio se han dado elecciones generales en 9 países americanos (Honduras, Bolivia, Chile, Canadá, Haití, Costa Rica, Perú, Colombia y México).

Los únicos comicios que han requerido de un largo proceso de verificación de votos han sido los de Costa Rica y México. En ambos casos un candidato izquierdista demandó una revisión pues las iniciales cifras oficiales no le daban el triunfo por algunas décimas. Sin embargo, mientras el tico Ottón Solís no promovió marchas callejeras y acabó reconociendo su derrota, el mexicano López Obrador denuncia fraude, hace manifestaciones diarias, desconoce los resultados y llama a formar un gobierno paralelo.

Dentro de las últimas elecciones americanas, las mexicanas son las únicas en las cuales hay dos candidatos que se reclaman triunfadores, en donde nadie traspasó el 40% y en donde la diferencia entre los dos primeros puestos es inferior al 1% de los votos.

Tras 8 semanas de haber tenido elecciones, México no puede proclamar a un presidente. Su sistema está en crisis. El PRD, al igual que en 1994, afirma que se le quiere robar el triunfo con un fraude.

México no tuvo dictadura presidencialista ni democracia multipartidaria sino un híbrido entre ambos.

México no cuenta con un poder judicial que reciba la confianza de todos y tampoco tiene una segunda ronda electoral. 

Mientras el Tribunal Electoral avanza en confirmar la leve ventaja electoral del conservador Calderón, el izquierdista López Obrador responde que se quiere imponer un golpe. Si esto se diese él ‘desconocería’ a Calderón y organizaría una ‘resistencia civil pacífica’ o un ‘gobierno paralelo’.

A López le presionan los ‘moderados’ de su partido (PRD), quienes aceptarían ser oposición legal a Calderón si el oficialismo les hace algunas concesiones, y los ‘rojos’ quienes no solo quieren mantener ocupando el centro capitalino sino ir hacia un ‘levantamiento popular’.

Si la amenaza de una ‘dualidad de poderes’ no se disipa México podría estar entrando al fin de su estabilidad (basada desde hace 72 años en fuertes sexenios presidencialistas) y a una crisis que afectaría mucho a la región.

López Obrador anuncia que formará un gobierno paralelo. Esto haría de México el único Estado americano que tuviese dos presidentes. Ni el exilio anticastrista cubano ni la guerrilla colombiana se han atrevido a proclamarse como gobierno alterno. Una república con dos cabezas solo puede sobrevivir si se produce una partición territorial o si una de éstas acaba por imponerse como la única que impera. López carece del respaldo de las FFAA y de las instituciones mexicanas así como de la comunidad internacional. Por ello solo podría llegar al poder mediante una revolución o forzando a una nueva elección.

El PAN busca quererse mantener en el poder, aunque hoy es minoría en el congreso y debe hacer frente a las protestas callejeras ‘anti-fraude’. Querer ir hoy a una represión violenta podría atizar la hoguera. Primero debe estar buscando dividir a los peredistas entre ‘moderados’ (a quien cooptar) y ‘radicales’ (a quienes aislar o reprimir).

López juega con fuego. No quiere dejar de ser percibido como un ‘estadista’, pero si desmoviliza a sus partidarios teme ser desbordado por ‘revolucionarios’ o acabar perdiendo la jefatura de su PRD.