En la lucha hay dos participantes y se pretende que uno de ellos toque el suelo con los hombros a partir de técnicas aplicadas por el adversario. Existe un límite de tiempo que es de cinco minutos y si dentro de esa restricción nadie pudo derribar al oponente se usa un criterio de puntuación. Si los puntos anotados no son más de tres entonces se dan otros tres minutos para luchar, si aún así nadie supera los tres puntos entonces son los jueces los encargados de determinar quien ganó.

Es un deporte que en los distintos pueblos, a lo largo de los tiempos ha sido muy popular, en cada región se han tomado estilos particulares que se han visto influenciados unos a otros indiscutiblemente. La lucha de estilo libre y la lucha grecorromana son los dos tipos de lucha más conocidos a nivel mundial.

En la lucha grecorromana los oponentes deben ejecutar sus movimientos tomando en cuenta que las piernas no se pueden usar para defenderse, se puede sostener al oponente solo por encima de la cintura. La lucha de estilo libre permite el uso de todo el cuerpo con opción a hacer presas y agarres por debajo de la cintura.

Los participantes para luchar están categorizados por su peso, de manera que las diferencias se demuestren en la técnica y no en la masa corporal.

La lucha libre se llevó a un ámbito profesional durante el siglo XIX cuando los practicantes de este deporte eran parte de las atracciones de los carnavales donde gente del público podía retarlos. Posteriormente la lucha profesional evolucionó a lucha de exhibición, donde el humor y la actuación son los ingredientes clave.