¿Cuántas medallas de oro ganarían los chicos si la lectura fuese un deporte olímpico?

Si la lectura fuera un deporte olímpico, las mujeres - no los hombres - se llevarían todas las medallas de oro e implantarían todos los récords mundiales. Tal es la opinión de Jon Scieszka, maestro, escritor de libros infantiles, fundador de “Guys Read” (un programa que incentiva a los niños a leer), y desde este año primer Embajador de Literatura Juvenil de la Biblioteca del Congreso.

Scieszka destaca las cifras que ponen en evidencia la diferencia que existe entre niños y niñas respecto a la lectura:

Las chicas han superado a los chicos en las pruebas de lectura en todas las franjas etarias durante los últimos 30 años, según el Departamento de Educación de Estados Unidos.

Los chicos de octavo grado son un 50% más propensos a ser reservados que las chicas.

Dos terceras partes de los alumnos de educación especial en la escuela secundaria son chicos.

La matrícula universitaria es más alta en cantidad de alumnas que de alumnos.

Los expertos están logrando progresos en la investigación de las causas del descenso en los índices de lectura. ¿Por qué se ha producido esta crisis? Uno de los problemas centrales es que los chicos “se van de sintonía” cuando el argumento del libro no les despierta interés. “Los chicos confrontan problemas con la lectura debido a que no leen con un propósito que tiene sentido para ellos”, aseguró Scieszka. “Por lo tanto, se desvinculan de todo lo relacionado con la lectura”.

El prestigioso autor puntualizó que, con frecuencia, los chicos se enfrentan a problemas con la lectura por otras razones:

Biológicamente, el desarrollo de los chicos es más lento que el de las chicas, por lo que ellos se enfrentan frecuentemente a problemas con las destrezas de lectura y redacción desde las primeras etapas escolares.

El estilo de aprendizaje orientado a la acción y competitivo va en detrimento del interés de los muchachos por la lectura.

Nuestra sociedad les enseña a los chicos a reprimir sus sentimientos. Por eso, a menudo los chicos no se sienten cómodos al explorar las emociones y sentimientos presentes en la literatura de ficción.

Los chicos no tienen ejemplos de alfabetismo lo suficientemente efectivos. Como la mayoría de los adultos que les lee a los niños son mujeres, los chicos no consideran la lectura como una actividad masculina.

“Necesitamos, como sociedad, hacer más de un esfuerzo para conectar a los chicos con diferentes tipos de lectura, tanto en casa como en la escuela”, señaló Scieszka. “Si podemos ampliar la idea de lo que es la lectura, tendremos una mejor oportunidad de inspirar a los chicos que quieren leer. Esto significa que debemos ampliar nuestra definición de lectura para incluir literatura de testimonio, humor, deportes, tiras cómicas, novelas gráficas, de acción-aventuras, revistas, sitios Web y periódicos que les interesen. Los chicos deben saber que estos materiales también se consideran lecturas”, explicó el escritor.

“Podemos ayudar a que los chicos lean dándoles una razón para querer hacerlo”, concluyó. “Este método abre la puerta y la mente. Una vez que el chico comience a leer, será más receptivo a muchos otros tipos de lectura durante toda su vida”.

Para más información sobre este tema, visite el sitio Web de Scieszka, www.guysread.com.