México del Norte
La Guerra contra Luis

Por: Jorge Mújica Murias

Hace algunas semanas, entre los preparativos para la marcha en la ciudad de Postville, Iowa, en protesta por la redada a trabajadores de Agriprocessors Inc., Luis de pronto se acordó del tema de la inmigración.

Llevaba más de un año de clandestino, prácticamente sin aparecer en público. Pero en agosto salió de la clandestinidad y marchó para Postville, donde defendió a capa y espada los derechos de los inmigrantes. De regreso, le mandó una carta a George Bush criticándolo por olvidarse de su promesa de ser “compasivo” y gastarse 590 mil dólares al mes en encarcelar a los detenidos en Postville

Relató lo que ya todos sabemos: madres con brazaletes electrónicos en los tobillos, niños que llevan años trabajando y mujeres que sufrieron discriminación y hostigamiento sexual en el trabajo. Se quejó de que “estos hombres y mujeres estén sufriendo a manos del gobierno de Estados Unidos y nuestro presidente”, y denunció que “nuestro sistema de inmigración ha abierto el camino para volver objetos a los seres humanos”.

Tal vez envalentonado porque había salido de la clandestinidad, escribió otra carta para la publicación Político, y dijo que “la Gestapo está a cargo de Seguridad Nacional”.

A la Oficina de Inmigración no le gustó la comparación, por lo que pedirá que el Congreso Federal castigue a Luis. Después de todo, dijo el Director de Asuntos Legislativos de la Oficina de Inmigración, Jamie Zuieback, “los agentes no deben ser criticados cuando aplican las leyes aprobadas por el Congreso en el que está el señor Gutiérrez”.

La guerra de Luis

Pues sí, estamos hablando de Luis Gutiérrez, Congresista del Distrito IV de Illinois. Sus amigos, que todavía algunos tiene, se lanzaron a criticar a la “Migra” por pedir que castigaran a Luis. En Internet circulan los correos que condenan a la Oficina de Inmigración (con los que coincidimos), y los que aceptan que se la llame Gestapo (con lo que también coincidimos), pero también algunos que recuerdan que la meta general es ¡detener a 27,500 indocumentados por día! Eso es lo que Luis Gutiérrez propuso en la iniciativa de ley STRIVE. ¿De qué lado está, a fin de cuentas?

Luis no ha dicho de qué lado está, pero lo dejó escrito en STRIVE: criminalización de la inmigración indocumentada; legalización en abonos, costosa y sólo cuando haya seguridad fronteriza y programas de verificación de los papeles de cada trabajador en Estados Unidos; cárcel a los patrones que contraten indocumentados.

Pero Luis quiere salir de la clandestinidad. Según dicen, está dedicado a no hacer campaña con la esperanza (bien fundada en este burdo sistema “democrático”), de que los electores ni se fijen y lo reelijan de paso al votar por Obama.

También se comenta que está calladito porque “tiene muchas chances” de que lo nombren Senador del Estado de Illinois si Obama llega a la Casa Blanca. Pero otros dicen que esto no es cierto, que la próxima Senadora será Jan Shakowski, Congresista del 9º Distrito.

Lo que no es rumor es que Luis anda presentando a “Los Tigres del Norte” en el foro de conciertos Ravinia a través de un comité político, el “Immigration PAC”, porque quiere sacar dinero para dárselo a otros candidatos que “apoyen la inmigración”. Si la apoyan como él en STRIVE, pues tendrá buena aplicación la frase de “con amigos como estos, ¿para qué queremos enemigos?”.

Pero castigar a Luis no valdría la pena. Dejemos que lo castiguen sus electores en noviembre, sacándolo de donde lleva 16 años, prácticamente también de clandestino: del Congreso.