Las convenciones: Una fiesta política

Por Patricia Guadalupe

Ya terminaron las Olimpiadas y ahora comienza otro tipo de maratón atlético, donde los hispanos tendrán una participación histórica.

Tanto Barack Obama como John McCain estarán al frente de las convenciones de sus partidos, en Denver, Colorado y en Minnesota. Pero muchos se preguntan qué es una convención política y qué hacen los partidos en esas reuniones.

Primero, un poquito de historia. Las convenciones de antaño se parecían mucho a lo que en México se conoce como “el dedazo”, cuando políticos se hablaban entre sí para escoger quién sería la persona que los seguiría a la presidencia. Lo mismo pasaba aquí en Estados Unidos, y por eso la convención se llevaba a cabo durante varios días, porque a veces se tardaba en escoger al nominado.

Y claro, todo ocurría sin que la gente común y corriente ­ los votantes ­ tuviera la oportunidad de meter la cuchara. Por eso hace varios años se implementaron unos cambios que, según aseguraba el liderazgo político, iban a eliminar esas largas noches de negociaciones y “dedazos”.

Ahora tenemos primarias y los llamados “caucuses” (asambleas partidarias) para que “la gente” escoja al nominado, y la convención sirve para oficializar lo que “la gente” decidió.

Entonces, ¿de qué sirven las convenciones si ya se conoce de antemano el nominado? La reunión de decenas de miles de activistas, voluntarios, periodistas y dignatarios del extranjero, es mayormente un enorme festín corporativo donde cientos de empresas gastan sumas millonarias auspiciando cocteles, cenas y reuniones para hablar con los legisladores de temas pendientes en el Congreso. Para un cabildero, ambas convenciones ­ la demócrata y la republicana ­ son una oportunidad de tener a todos los líderes políticos en un mismo lugar para hablar de asuntos pesados en un ambiente festivo.

Para la persona común y corriente son otra cosa. Irónicamente, por los cambios hechos para elevar la importancia de la participación del pueblo en el proceso electoral, las convenciones son menos relevantes para el votante en general; son una serie de discursos, para finalmente terminar en la crónica de una nominación anunciada que se hace cada cuatro años.

Sin embargo, vale la pena notar que este año, entre políticos, voluntarios, delegados y simpatizantes, los latinos estarán presentes para participar como nunca en la fiesta de la democracia, con todos sus defectos y posibilidades.