INTRODUCCION

El verso debe ser claro y sonoro

como el agua del mar y como el oro.
 

El verso debe ser firme y radiante,

lo mismo que el acero y el diamante.
 

Debe ceñir inmarcesibles galas,

subyugar o abatir... y tener alas.
 

Trabajo es gloria: ¡trabajad, poeta,

mellad vuestro buril en la faceta!
 

Si queréis oficiar en el santuario

de la fama, triunfar en la tarea,

cread... y sed orfebre y lapidario:

haced un luminar de cada idea

y haced de cada verso un solitario.

 

Julio Flórez