La Columna Vertebral

Regreso a clases: La buena nutrición es clave para la educación

Por Marangely Rodríguez

En esta época del año muchos padres latinos están preparando a sus hijos para el regreso a clases. Y a la hora de pensar en los preparativos, no se puede descuidar la nutrición.

La escuela es el lugar donde los niños pasan la mayor parte del día, y allí consumen una o más de sus comidas diarias. Nadie les dice qué deben comer ni qué es nutritivo, y ni hablar de obligarlos a consumir alimentos saludables.

A pesar de que muchos distritos escolares ofrecen un menú balanceado, muchas veces está lejos de lo recomendado por nutricionistas y pediatras, es decir, una dieta alta en fibra que incluya frutas, vegetales, panes, pastas, arroz de grano integral, y frijoles. Esto sin contar que en la mayoría de las cafeterías los niños pueden comprar helados, sodas, dulces y  ‘snacks’.

La buena nutrición es básica para el crecimiento físico y mental. Según Claudia Morales-Partovi, especialista en nutrición, los niños en edad escolar deben consumir alimentos que los ayuden a crecer y que le ofrezcan energía.

“Las necesidades de los niños van a variar según la edad y la actividad física; lo que necesita un niño de siete no es lo mismo que lo que necesita uno de doce, pero sí hay unas necesidades básicas de crecimiento y recuperación de la energía. Para las necesidades de crecimiento el niño debe consumir proteínas de buena fuente en huevos, leche, quesos, yogurt, carnes, aves y pescado. Los cereales, panes, frutas y grasas son alimentos energéticos que los van a mantener alerta en clases y con energía para jugar en el recreo”, asegura Morales-Partovi.

Ante la crisis presupuestaria que atraviesan las familias, Morales-Partovi recomienda buscar la manera de invertir el dinero en alimentos nutritivos: más calidad por cantidad.

“Muchas veces los padres compran cajas de jugo y ‘chips’ que son costosos y no aportan a la nutrición”, comenta Morales-Partovi, y ofrece sugerencias saludables y económicas:

Reduzca la grasa en los almuerzos, sirva leche y yogurt bajos en grasa, use mostaza en lugar de mayonesa y galletitas saladas bajas en grasa como bocadillos.

El agua es una excelente bebida para acompañar el almuerzo. Sustituya los jugos con sabor a fruta y gomitas de frutas, altos en azúcar, por jugos 100% fruta y frutas frescas.

Recuerde que la buena alimentación también es parte del proceso educativo de sus hijos.