Crisis entrelazadas: agua, combustible y alimentos

Por Thalif Deen

“El espectro de una crisis que envuelva a los alimentos, el combustible y el agua” asedia a la mayoría de las naciones en desarrollo, advirtió Lars Thunell, vicepresidente ejecutivo de la Corporación Financiera Internacional, dependiente del Banco Mundial.

“Creo que estamos en un punto de inflexión”, señaló. La escasez de agua plantea una amenaza al suministro alimentario justo cuando el sector agrícola intensifica la producción, en respuesta a los disturbios por el encarecimiento de los alimentos y el aumento del hambre y la malnutrición.

En el cierre de la Conferencia Internacional del Agua en Estocolmo, el 22 de agosto, Thunell dijo que la creciente demanda de agua está superando a la oferta. La agricultura, sector que hace un uso intensivo del líquido, se está expandiendo, y la industrialización y la producción energética están guiando la demanda, señaló.

La conferencia terminó con una ominosa advertencia: que el agua y el saneamiento se enredan en las raíces de las crisis alimentaria, energética y climática. Los escasos avances en materia de saneamiento, una política débil, una mala administración, un derroche cada vez mayor y el estallido de las demandas hídricas empujarán al planeta hacia el punto de inflexión de una crisis mundial del agua.

Por su parte, el director general del Instituto Internacional del Manejo del Agua, Colin Chartres, señaló que las causas de la escasez hídrica son esencialmente idénticas a las de la crisis alimentaria. “Hay factores serios y extremadamente preocupantes que indican que las fuentes de suministro de agua están cerca de agotarse en algunos países”, dijo, y advirtió que “si se quieren evitar consecuencias nefastas”, se requieren inversiones significativas en investigación y desarrollo de infraestructura hídrica.

Thunell comentó que proveer agua limpia y servicios de saneamiento no sólo representa oportunidades de negocios, sino también de mejorar vidas; y señaló que los inversores ven una oportunidad en el sector hídrico mundial. “Creo que el momento es correcto. Podemos evitar una crisis como socios, trabajando juntos”, dijo Thunell.

Pero Patti Lynn, directora de campañas de Corporate Accountability International, tiene una posición diferente sobre el rol del sector privado. “La crisis se origina en una confluencia de problemas, pero tal vez ningún factor es más insidioso y corregible que la privatización del recurso”, dijo. “Cuando el acceso de la gente al agua limpia para beber depende de los intereses económicos de un puñado de transnacionales, todos nosotros pagamos un recargo, y a causa de esto muchos de los pobres del mundo tienen sed”, agregó.

Mantener el agua bajo control local, público y democrático es la manera más justa de asegurar el mayor grado de acceso al líquido para la mayor cantidad de gente, concluyó Lynn.