Alaska y su gobernadora

Por Isaac Bligio

Alaska es la única zona de Estados Unidos cruzada por el círculo polar ártico y Sarah Palin es la primera postulante en una fórmula presidencial estadounidense que proviene de allí. Su esposo ha sido miembro del Partido por la Independencia de Alaska (AIP, por su sigla en inglés), cuyos miembros afirman que ella también militó en sus filas. AIP es la única fuerza separatista de Estados Unidos que llegó a gobernar un Estado en el siglo XX (entre 1990 y 1994).

Alaska es la única región de América que no fue colonizada desde Europa sino desde Asia, por Rusia. Los eslavos recién se asentaron allí cuando Estados Unidos se independizaba. En 1867 Moscú se la vendió a Washington y recién en 1959 se convirtió (junto con Hawai) en el último Estado en entrar a la unión.

Su tamaño (1,700,000 km?) la hace mayor que la suma de casi la mitad de los Estados más chicos de Estados Unidos, pero tiene menos de 700,000 habitantes.

El AIP no quiere favorecer la separación de Alaska para apoyar a los nativos o conformar un gobierno de izquierda, sino para implementar una dura economía neoliberal. Su fundador, Joe Vogler, pidió lanzar bombas nucleares contra los glaciares para evitar que la capital alasqueña (Juneau) siga tan desconectada.

Palin envío un mensaje a la convención AIP 2008 donde sostenía que concuerda con ellos en disminuir el rol del gobierno y en dar más fuerza a Alaska.

Mientras los ecologistas hablan de preservar a los osos polares o evitar que los pozos y ductos petroleros  dañen el ecosistema casi virgen de Alaska, ella, por el contrario, quiere explotar al máximo y sin muchas restricciones esa gran riqueza natural. 

Mientras el partido demócrata cobija sectores que priorizan la conservación el medio ambiente, Palin representa a los sectores republicanos que priorizan la producción económica aunque entre en conflicto con la ecología. Si bien McCain ha querido mostrarse más verde que Bush, Palin ha chocado con otros miembros de su partido porque se niega a detener las exploraciones petroleras en Alaska, sosteniendo que los osos polares no están en peligro de extinción o que el calentamiento global no es causado por los seres humanos.