Inicio

elpuentenacionales

 

  • Edición impresa de Septiembre 4, 2014

Obama revisará el sistema de actuación de la Policía creado tras el 11-S

La situación de alarma social en suelo norteamericano que se vivió en las revueltas de Ferguson, donde imperó la violencia tanto de los manifestantes como de la Policía, repercutió en la decisión del presidente Barack Obama de revisar las estrategias, la formación y las armas de los agentes a cargo de la seguridad ciudadana.

El despliegue policial protocolario actual fue diseñado hace más de 10 años, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Ahora la Casa Blanca está dispuesta a plantearse si los equipos que los cuerpos de seguridad utilizan son los indicados y si deben seguir suministrándose, según publicó ‘The New York Times’.

Esta revisión puede abrir la puerta a importantes cambios en el enfoque de Washington a la hora de armar a las fuerzas del orden locales. El problema principal, según apunta el diario estadounidense, sería la actualización del equipo, puesto que buena parte de éste se trata de excedentes militares. Otro inconveniente estaría dado por el entrenamiento y la disposición de quienes manejan dicho equipamiento.

En la audiencia que tendrá lugar durante este mes de septiembre se debatirá el uso de armamento militar por parte de la Policía, lo que puede suponer una brecha en el Partido Demócrata. La senadora demócrata por Missouri y miembro de la Comisión de Relaciones del Senado de Seguridad Nacional y Gubernamentales que dirigirá la audiencia, Claire McCaskill, afirmó que se tratará de “un momento donde podemos tomar un descanso y mirar estas políticas”.

McCaskill, además, aseguró que “todo el país, cada representante y senador han visto las imágenes [de la actuaciones policiales en Ferguson] y se ha sentido incómodo a algún nivel”.

Ante la llamativa actuación policial, donde los agentes marcharon por las calles armados y apuntando a los manifestantes, un general retirado que sirvió como jefe del Ejército de infantería en Fort Benning explicó la formación que reciben los militares frente a los policías que fallan en su actuación. “Los dedos deben estar fuera del gatillo, y el arma apuntando hacia abajo o en un ángulo que no supere los 45 grados. Se debe declarar y avisar de la posición, si no, se encuentra a la ofensiva”, revelaba al periódico neoyorquino.

Después de los atentados del 11 de septiembre el Gobierno concibió el papel de la Policía como las fuerzas de primera línea en la hipotética guerra que se libra dentro de sus fronteras. Por ese motivo, se inyectaron miles de millones de dólares en la seguridad.

Pero las prisas por armar los departamentos de policía de Estados Unidos hicieron difícil su supervisión. Los programas de subvenciones se superponían. El dinero fluyó, en repetidas ocasiones, a los gobiernos estatales primero, antes de llegar a los departamentos de policía locales, por lo que es difícil de rastrear. En 2009 las auditorías realizadas dejaron patente que muchos gobiernos estatales no eran capaces de verificar qué equipo había sido comprado por las autoridades locales.

 


 

I Inicio I Locales I Internacionales I Nacionales I Columnas I Entretenimiento I Deportes I Clasificados I Publicidad I Escríbanos I Conózcanos I English Section I Advertise I Contact us I Archivo I Enlaces I

 

El Puente, LLC. ©

Locales
Internacionales
Nacionales
Columnas
Entretenimiento
Deportes
Clasificados
Conózcanos
Escríbanos
Publicidad
English Section
Advertise
Contact us
Archivo
Enlaces
Inicio Locales Internacionales Nacionales Columnas Entretenimiento Deportes Clasificados Conózcanos Escríbanos Publicidad English Section Advertise Contact us Archivo Enlaces