Hueymicailhuitl

Hueymicailhuitl, entre nuestros antepasados era la gran fiesta de muertos, una de las más antiguas y originales tradiciones cultivada en la cultura de Anahuac.

Xoco huetzin (la caída de los frutos) otro nombre con el que se designaba a esta fiesta, era la temporada en la que se recolectaban las cosechas, y de las frutas se hacía una ofrenda al señor y la señora del reposo. (Mictantecutli y Mictlantecihuatl).

La celebración de Xoco huetzin es en honor a Xiuhtecuhtli el señor del fuego celeste. El brinda el calor que llega de tonatiuh y también del cosmos. En la fiesta principal se sembraba un poste alto, en cuyo extremo se amarraba un muñeco de Xiuhtecuhtli, hecho de amaranto, y otros frutos de la temporada. El poste se embardunaba de cebo. Se danzaba al rededor del poste,en círculo, al ritmo de las flautas, los Huehues (tambores con piel) y el atecocoli (caracol de mar).

Finalmente venía la oportunidad de que los jóvenes más osados se treparan al poste, todos se afanaban por atrapar el trozo de amaranto al final. El que alcanzaba el dulce lo aventaba repartiéndolo a todos y era el festejado y reverenciado como un señor venerable.

La preparación de las ofrendas se le llama vigilia o velación. Las mujeres hacían tamales, mataban aves y cocían tepetzcuintli, que es un animal montes que aún se come y tiene forma de perro. Las ofrendas consisten en alimentos que son las cosechas y en símbolos. Se ofrenda centli o maíz, tunas, tejocote, camote cocido, calabaza cocida o en dulce, naranjas, plátanos, mandarinas, y jícamas. El octli o pulque se ofrendaba pero no se tomaba. Los frutos agridulces llevaban el nombre de xoco-texocotl o sea el tejocote; el xalxocotl o la guayaba; xocouoxtle o sea la tuna agria.

En el centro se pone la cruz de flores de cempoaxochilt (veinte flores) esta cruz representa a los cuatro puntos cardinales, a los cuatro elementos que nos dan la vida. Para representar el agua y la tierra se colocaba un jarro con agua; el fuego con el carbón prendido y el humo del copal representa el aire. Se ponía un camino de flores de cempoaxochilt, de la entrada hasta la ofrenda.

El día en que se montaba era el 22 de septiembre y se quitaba al siguiente día repartiendo la ofrenda. Se dice que la esencia se la comen los muertos y el bagazo los vivos. Con la intervención europea esta fecha se cambió al 1 y 2 de noviembre.