Afganistán, muy cerca de un terrible genocidio

El pueblo de Afganistán, una de los más sufridos del mundo, podría estar a las puertas de un genocidio, al encontrarse atrapado con las fronteras cerradas, escasez de alimentos y la posibilidad de una nueva guerra en su contra.

Millones de personas se encuentra en medio de fuegos adversos. No son de Talibán, ni combatientes, ni amigos de Osama bin Laden. Solamente afganos ordinarios.

Los próximos acontecimientos en Afganistán podrían degenerar rápidamente en una de las peores crisis de la humanidad. Se calcula que la situación amenaza con parecerse a la catástrofe de Ruanda o los peores días de Bosnia. El invierno llegará en unas semanas y los pasos fronterizos están cerrados. Los intentos de socorro se encuentran prácticamente paralizados.

En las zonas más remotas, indican los miembros de las organizaciones de socorro, la situación se aproxima a una hambruna y empeora día a día. Centenares de miles de afganos se encuentran junto a las fronteras, intentado escapar. Los países vecinos de Afganistán les han negado el paso.

El pueblo afgano ha sido afectada por 23 años de conflicto, una década de abandono por parte de la comunidad internacional y cuatro años de sequía devastadora.

Si comienzan los bombardeos o las incursiones militares, los civiles ya debilitados tendrán que llegar hasta campamentos de refugiados distantes. Muchos tienen demasiada edad o están enfermos para ser trasladados y los que se queden con ellos podrían morir.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo al concluir el pasado mes de septiembre que la organización necesitará más de 500 millones de dólares para ayudar a los refugiados si Estados Unidos decide atacar, y pidió a los países donantes que ayuden a recaudar esa cantidad.