LA ULTIMA OPORTUNIDAD

Escrito por: Carlos C. Sánchez

Resumido por: Elvia Domínguez

Si alguna vez ha cruzado por tu mente la idea de disolver tu matrimonio, si sientes que no vale la pena seguir luchando por ese trabajo o esa persona que lo ha despreciado; haz un alto y date la última oportunidad de salir adelante.

Un fracaso matrimonial es algo para lo que comúnmente no sé está preparado. La decisión de casarse viene siempre acompañada de una grande y fuerte carga de ilusiones y sueños. El divorcio es un infortunio que sucede solo a los demás, a los que no se aman, a los que no cuidan a su pareja, a los desobligados.

A veces se nos ocurre pensar esto:

En que pensabas, Señor cuando hiciste aparecer en mi vida a esa mujer y me condujiste al altar sabiendo que no éramos compatibles?

Bendijiste ese matrimonio sabiendo las dificultades que nos esperaban, en que pensabas, Señor cuando permitiste que viniera al mundo un hijo que no iba a tener un hogar estable? Asoma en mis ojos una lagrima, yo voy por un camino y ella por otro.

Sentémonos la pareja a dialogar con armonía. Lo normal de los seres humanos que comparten intereses mútuos es que discutan de vez en cuando.

Es mentira que en la sociedad sana siempre debe haber fraternidad y paz. La realidad es otra; en la sociedad sana debe haber reglas para pelear. En el matrimonio sucede lo mismo. Para tener una verdadera integración conyugal no se puede ser idealista. Las relaciones perfectas, sin controversias ni disputas, solo existen en los cuentos de hadas. ¡ En toda familia lúcida los miembros deben de saber que no están exentos de problemas y deberán, por lo tanto pararse con ciertas reglas a seguir para cuando los desacuerdos surjan!

Solucione sus problemas. Eso es lo que más ayudara al compañero. Entiéndalo: Si no lo hace tarde o temprano él volverá a encontrarse mal por que usted de nuevo lo descuidará.

Es falso que entre dos personas se pierda el sentimiento del amor; lo que se pierde realmente son las actitudes, hechos y detalles.

Evaluar lo que cuenta aquello que perdimos, regalar mentalmente lo que perdimos. El amor real jamás podrá ser premio, el amor es un gran regalo de los seres humanos. Los seres humanos son capaces de decir a sus hijos y a su pareja, Te Amo, no como premio a tu conducta, sino a pesar de tu conducta. Nadie que condicione su cariño a alguien lo ama verdaderamente.

La base de una sociedad no es la familia sino la pareja. El matrimonio es fundamento de la humanidad, si las parejas siguen divorciándose las familias seguirán desintegrándose. Nunca podrá ganar del todo en las relaciones conyugales cuando una de la pareja agravie o menosprecie a los familiares del otro.

Cuando más valioso es un individuo mas sencillo es uno, no importa qué posición ocupe o cuánto dinero tenga. Quien da un trato sencillo y nadie hace que los demás se sientas cómodos en su compañía.

Estamos muy pero muy seguros de que casi todos los matrimonios puedan salvarse. Solo requieren escuchar o leer con humildad las verdades de la integración conyugal, dispuestos a cumplir lo que un día juramos ante Dios. Ser fieles en la alegría, en el dolor, en la salud y en la enfermedad, amarse y respetarse todos los días de su vida. Las cosas no suceden por azar, ten una mentalidad adulta y la cadena que salve a los matrimonios de la desintegración no debe terminarse. DEBE SER CADA DIA MAS Y MAS FUERTE.

Tal vez por eso Dios quiso voluntariamente venir a la tierra a sufrir con los hombres, amar y dejarse amar. No hagamos un huracán en un vaso de agua.

ABRAZA A TU CÓNYUGE Y JUNTOS ENFRENTEN EL COMPROMISO QUE LA VIDA LES ESTA PIDIENDO HOY.

Unidos podemos trazar la línea del amor para que puedan asirse a ella formen como esposo otro eslabón y tengan mucha confianza, la cadena nunca se romperá ni se soltara por que pueden estar seguros de una cosa: arriba, quien sostiene la primera argolla es Dios.

No desaprovechen la ultima oportunidad de salvar su matrimonio, todo sacrificio en la vida no es nada por el bien de nuestros hijos. Sentémonos a pensar cinco minutos en ellos, los pequeños frágiles e indefensos no pidieron venir al mundo, hagamos todo esfuerzo por salvar el matrimonio. Por ellos bien vale la pena.

QUE VIVAN LAS FAMILIAS UNIDAS