Un Ciclo de Violencia y de Dolor

Por: Loly Serrano B. A. /LaCasa de Goshen

Con el propósito de informar y prevenir la violencia doméstica seguimos con nuestra serie de artículos que le ayudarán a enfrentar este problema. En esta oportunidad discutiremos el patrón de comportamiento de abuso conocido como el ciclo de violencia, que describe Lenore Walker. Tres etapas básicas, las cuales varían en frecuencia y severidad, caracterizan el ciclo de violencia. Un periodo de felicidad, paz y armonía donde todo parece ir bien, es seguido por un incremento de tensiones resultando en el maltrato a la mujer.

La Primera Etapa es donde la tensión crece. Durante esta etapa ocurren pequeños incidentes violentos que son ignorados o minimizados por quien los recibe. Se pierde toda forma de comunicación y entendimiento. Por ejemplo: los problemas no son enfrentados y se guardan resentimientos. Esta etapa puede ser de corta o larga duración. Generalmente, las mujeres tratan de que el agresor no se enoje y les dan gusto en todo. ¡Ten cuidado, la violencia va aumentar!

La segunda Etapa es donde el comportamiento más violento ocurre. Esta etapa es caracterizada por la descarga de tensiones con agresiones físicas. El agresor trata de controlar la situación con su abuso y generalmente justifica su comportamiento. El abuso puede volverse más peligroso si él encuentra oposición o resistencia por parte de ella. La víctima se sentirá culpable de haber provocado la golpiza. Algunas veces, ella no sentirá tanto el dolor de los golpes como el de los daños psicológicos y su incapacidad de huir. Después del incidente, ella puede experimentar depresión, aislamiento y vergüenza. La Tercera Etapa es comúnmente conocida como “luna de miel” o de remordimiento. Después de las palizas y agresiones psicológicas o sexuales, el agresor puede sentirse física y emocionalmente aliviado y arrepentido por lo que ha hecho. El pide perdón, se justifica y jura que nunca más lo volverá a hacer, promete buscar ayuda, se vuelve cariñoso, le da regalos, recurre a familiares y amigos para que le ayuden. Pero esto no es verdad, al menos que él sinceramente reconozca que tiene un problema y que necesita ayuda profesional. Algunas mujeres siguen en la relación con la falsa esperanza de que el maltrato nunca más volverá a pasar, y así una vez más, todo vuelve a la tranquilidad hasta que la tensión crece otra vez, seguida por la agresión física y el ciclo de violencia en todas sus etapas se vuelve a repetir por meses, años o toda la vida, a menos que este sea quebrantado. Si tu te encuentras en alguna etapa de este ciclo necesitas ayuda, pues tu seguridad y la de tus hijos puede estar en peligro. Puedes llamar a LaCasa de Goshen. Tel. 533-4450 Nosotros te podemos ayudar. Recuerda, tu no estás sola.

PRIMERA ETAPA • TENSION CRECE

SEGUNDA ETAPA • VIOLENCIA ESTALLA

TERCERA ETAPA • LUNA DE MIEL