Discurso de Leonard Peltier para el Encuentro Indígena Campesino

Leonard Peltier

Primero, deseo agradecerles por haberme permitido el honor de poder hablar aquí y también agradecer a los que organizaron esta conferencia. Aunque estamos de diversos colores, diversos orígenes, y culturas, honro eso y reconozco nuestra madre tierra en común. Estoy en solidaridad con ustedes. Estoy en solidaridad con ustedes contra nuestro enemigo común, un enemigo que tenga muchas caras pero solamente un resultado de su agresión. Es una agresión aprovisionada por un apetito insoportable a la riqueza y el poder sobre nuestros recursos, nuestras vidas y nuestra tierra. Debo mencionar el recurso y lugar más importante de nuestro futuro, nuestros niños, nuestras generaciones futuras. Porque el agresor tiene muchas caras y el más peligroso está sonriendo y muchas veces trae regalos brillantes, debemos armar nosotros mismos con conocimientos. Con todo en la obtención de esos conocimientos, no convertirse en el enemigo. Ahora hay una guerra entre la tecnología de la vida y la tecnología de la muerte. Si usted se pregunta a cuál de los dos usted está mirando, mire el efecto a largo plazo de lo que se presente a su pueblo. El agresor no puede sacar continuamente de nuestra madre tierra y contaminar el aire y el agua y llamar a esto progreso. Esto es una regresión de la vida no una progresión de la vida.

Como dije debemos armar a nuestros niños y a nosotros mismos con conocimientos porque el conocimiento es poder. Debemos luchar para mantener armonía con el creador y nuestra madre tierra. Debemos luchar para mantener el balance con nuestros hermanos y con nosotros mismos. Debemos reconocer la cara del agresor que viene a nuestros niños en la forma de drogas y de alcohol o cualquier cosa que destruye nuestro círculo de la vida. Debemos mirar continuamente dentro de nosotros mismos y preguntar si en el largo plazo estamos sirviendo a la vida o a la muerte. Debemos continuamente ejercitar nuestro músculo espiritual y mantenerlo fuerte así como nuestros cuerpos. Debemos reconocer que demasiadas veces nuestros esfuerzos de organizar son debilitados por la contrariedad dentro de nuestro propio grupo. Éste es nuestro problema más difícil de superar. Debemos ser honestos unos con otros y estar dispuestos a aceptar críticas constructivas o las preocupaciones habladas de hermanos y hermanas, y honrar esa honradez.

Para los que han dado sus vidas por su pueblo son para siempre agradecidos por su ejemplo. No hay mayor expresión del amor. Los que luchan diariamente para parar la destrucción de nuestra madre tierra, están expresando el verdadero amor para el trabajo práctico del creador.

Era un hombre joven cuando me encarcelaron por luchar por mi pueblo. He estado aquí por casi 28 años. En mi encarcelamiento, tengo mucho tiempo para meditar, rogar, reflejar en el pasado y en las posibilidades del futuro. Digo a usted, ellos han capturado solamente mi cuerpo no mi alma, corazón o espíritu. Si en mi encarcelamiento y en mis discursos he traído un sentido que liberaría a un niño o a una madre o a un padre, o a cualquier persona de nuestra familia mundial de pueblos indígenas, del hambre, de la pobreza de la mente, del cuerpo, de la cultura, o del espíritu, entonces todo mi tiempo no ha sido inútil. Mi espíritu está presente en su medio hoy. Deseo que mi cuerpo pudiera estar allí también. No obstante, estoy presente en solidaridad con ustedes desde mi celda en la penitenciaría de Leavenworth.

Su hermano en el espíritu de resistencia,

Leonard Peltier