La dimensión humana de un servicio funerario

Por: Zuleyja Prieto

La funeraria Rieth-Rohrer-Ehret ha funcionado en el área de Goshen desde hace más de 40 años. Se trata de un negocio de familia, cuyo inicio se llevó a cabo en Puerto Rico, rebasando sus fronteras cuando extendió sus servicios funerarios a esta área. El propietario actual, Jerry Ehret es un hombre dedicado al servicio de la gente en tiempos de necesidad, como es el caso de la muerte de un familiar o amigo. Al ser cuestionado sobre lo que le gusta más de su trabajo, responde: “Me gusta ayudar a las personas. Cuando alguien, al final de un servicio se acerca y me dice, gracias, esto fue mucho más llevadero, me siento bien.”

Y es que su trabajo lo realiza con respeto y calidez. A diario Jerry y su familia se enfrentan ante el dolor humano causado por la pérdida de un ser querido, y aunque este es un sentimiento universal, la forma de vivirlo en cada sitio es muy diferente. “La cultura hispana tiende a ser más abierta acerca de sus sentimientos, lo cual probablemente es más saludable…muchas de estas familias tienen seres queridos en México u otros lugares, y quieren hacerl llegar los cuerpos lo más pronto posible.” Por esta razón, él se ha preocupado por estar atento a esos pequeños detalles culturales, como adaptar los tiempos de velación dando suficiente tiempo a la familia para despedirse; encargarse de todo el papeleo perti-nente para el traslado de cuerpos a su lugar de origen y una disponibilidad de intérpretes en caso de que sea requerido. “Mucho de esto lo hemos aprendido a través del tiempo.”

Con gran humildad, Jerry afirma su deseo de continuar trabajando, diciendo: “ Tenemos una maravillosa y creciente comunidad hispana en el área. Si yo tuviera que irme lejos de mi casa y mi familia para tener mejor trabajo, lo haría, y si uno se pone a pensar, eso es lo que hemos hecho todos a través de los tiempos. Así es como hay que ver la situación.”